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Riassunto esame Letteratura spagnola, docente Simini Diego, libro consigliato Historia de la literatura espanola, Varios (catedra)

Riassunto per l'esame di Letteratura spagnola, basato su appunti personali e studio autonomo del testo consigliato dal docente Simini Diego: Historia de la literatura espanola, Catedra. Gli argomenti trattati sono i seguenti: "capitulo preliminar", "la literatura espanola, desde sus comienzos hasta 1252. Periodo de origenes de la literatura vernacula", "afirmacion de la literatura... Vedi di più

Esame di Letteratura spagnola docente Prof. D. Simini

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variedad toledana. Su única supervivencia es el judeo-español, dialecto marginal hablado en los Balcanes,

Asia Menor, Marruecos etc… ESPAÑA ANTE EUROPA. HISPANISMOS EN OTRAS LENGUAS

《CASTELLANO《Y 《ESPAÑOL 《.

EUROPEAS.

Tan activa sucesión de cambios fonologicos fue unificadora. Más avanzado el siglo XVI, cuando el castellano

era ya el idioma nacional, andaluces y aragoneses recabaron para él la denominación de ‘español’ o

‘lengua española’, que abarcaba a todos sus hablantes sin la limitación exclusivista de “castellano”. Fuera de

España el predominio de español era absoluto y otro tanto ocurría en escritos de españoles dirigidos a

extranjeros. La presencia de España en Europa durante los siglos XVI y XVII representaba una cultura y unas

formas de vida que influyeron en las costumbres, el concepto del honor, la literatura y el lenguaje de toda

Europa. En Italia está influencia, irradiada desde Nápoles y Milán, fue muy intensa. A través de España

llegaron a Europa multitud de americanismos. En Francia el apogeo de la influencia española corresponde al

siglo XVII. El interés por aprender español fue muy vivo, y numerosísimas las gramáticas y diccionarios que

para enseñarlo se imprimieron en Francia, Italia, Inglaterra, Flandes y Alemania. Se atribuye a Carlos V un

juicio comparativo sobre lenguas europeas, del que han llegado a nosotros distintas versiones.

LA INFLUENCIA ITALIANA EN EL ESPAÑOL DE LOS SIGLOS XV AL XVII, Y EN SU LITERATURA

El influjo cultural de Italia había empezado en España a comienzos del siglo XV con la lectura e imitación de

Dante, Petrarca y Boccaccio. Como en general los humanistas italianos se anticiparon al resto de Europa en

el descubrimiento y culto de la antigüedad, a ellos acudieron los prehumanistas y humanistas españoles (el

Marqués de Santillana, Nuño de Guzmán). En Nápoles Alfonso V de Aragón fue mecenas de

humanistas italianos y ejemplo de aprendices españoles de Humanidades. Los estudios en Italia fueron frutos

con los de Nebrija, aleccionar por Lorenzo Valla, comienza la plenitud del Renacimiento español. Pedro Mártir

de Angleria o Anghiera y Lucio Marineo Siculo enseñan latín y griego a la nobleza en la corte de los Reyes

Católicos y del joven Carlos V. Así entró en el léxico español abundante nomenclatura literaria italiana. Los

españoles gozaban del vivir italiano, compartían con italianos muchas actividades, y los viajes, las relaciones

cortesanas, el comercio, el intercambio de estimaciones físicas y morales, la camaradería en los ejércitos

etc… les hicieron adoptar abundantes italianismos léxicos.

CONTIENDA CON EL LATÍN E ILUSTRACIÓN DEL ESPAÑOL. CLASICISMO Y MANIERISMO

La obra de Alfonso el Sabio había probado la capacidad del castellano para la exposición doctrinal y había

tenido valiosos continuadores. Nebrija mismo escribió en latín la mayor parte de sus obras y así hicieron

también multitud de humanistas, teólogos, filósofos, historiadores y científicos españoles de los siglos XVI y

XVII. Con todo, la lengua vulgar iba ganando terreno. Este crecimiento fue posible porque la serenidad del

pleno Renacimiento hacia ver las cosas a otra luz. En España, como en Italia y Francia, se multiplicaron los

alegatos que ponderaban las excelencias de la correspondiente lengua nativa, la paragonaban con sus

hermanas neolatinas y aun negaban ventaja al latín y al griego, cuya superioridad consistía en el mayor

cultivo que habían recibido. La evolución lingüística los distanciaba demasiado de los escritos de los siglos

XIII y XIV; el indigesto cultismo de los del XV contrastaba con la naturalidad estilística que ellos apetecian.

Los primeros clásicos españoles estaban surgiendo. Durante la época de Carlos V la ilustración de la lengua

se hizo moderadamente, tomando como criterio la naturalidad selecta. En la época de Felipe II, coincidente

con la mayor intensidad de la Contrarreforma, la literatura religiosa alcanza su máximo esplendor. Al lado de

la literatura culta hubo en todo el siglo XVI otra más próxima al lenguaje popular e incluso plebeyo: teatro

religioso tradicional. La imprenta difundió en pliegos sueltos romances y canciones tradicionales , a

menudo glosadas por modernos poetas cortesanos o populares, junto a abundantes producciones de estos

últimos.

EL AUGE DE LA VIDA LITERARIA Y EL DECLINAR DEL IMPERIO. CERVANTES

En el último tercio del siglo XVI empieza a aflojarse la austeridad de la sociedad española, proceso que se

acentúa durante el reinado de Felipe III y más todavía durante el de Felipe IV. A partir de 1568 se van

disponiendo Corrales para la representación de comedias en Madrid, en las principales ciudades y aun en

villas menos populistas, como el que se conserva en Almagro. Cunden también academias donde los

escritores leen sus obras, critican las ajenas y compiten en pruebas para mostrar su ingenio. La literatura se

reparte en direcciones que por lo general aparecen como actitudes unilaterales o contradictorias: exaltación

heroica, refugio en la belleza más quintaesenciada e irreal y escéptica negación de valores; para los más

desengañados, y ascetismo y estoicismo, dos maneras de prepararse a bien morir.

La ironía de Cervantes presentó el Quijote la proyección idealista y la realista como 2

perspectivas complementarias y armonizables en el vivir y convivir humanos.

DISCRETOS, CULTERANOS Y CONCEPTISTAS

La lección cervantina de naturalidad fue aprovechada más o menos fielmente por otros narradores. En aquel

hervidero literario hacen su aparición las tendencias barrocas. Procedimientos análogos a los de la poesía

embellecedora empleaba la que se complacia en deformar la realidad presentandola sólo en sus aspectos

ridículos, deleznables, sórdidos o groseros, y en tratar grotescamente mitos e historias ennoblecidos por la

tradición literaria. La literatura burlesca suele inventar derivados y compuestos nuevos y cultiva también la

agudeza, el juego de palabras y el chiste. Con valedores como Góngora y Quevedo las tendencias barrocas

se impusieron: culteranos fueron en la poesía lírica Villamediana, Sito de Rojas, Trillo y Figueroa y Polo de

Medina; en la oratoria sagrada Fray Hortensio Paravicino, seguido por una legión de predicadores menos

valiosos; en el teatro, Calderón. A su vez el conceptismo satírico de Quevedo deja su huella.

FONÉTICA, MORFOLOGÍA Y SINTAXIS DEL ESPAÑOL AUREO. ARCAISMOS ELIMINADOS E

INNOVACIONES

Dos alteraciones de la sintaxis pronominal, nacidas en las 2 Castillas durante la Edad Media, se consolidan

en los siglos XVI y XVII, lo que acarrea diferencias geográficas todavía muy vivas hoy. Una es el leismo,

extensión de los dativos le, y en menor grado les; otra, el laismo, emplea la y las no sólo con su valor

etimológico de acúsativo, sino a costa de los dativos le, les.

Se venía usando desde los últimos tiempos del latín imperial un vos de respeto para dirigirse a un interlocutor

singular, con frecuente paso de un tratamiento a otro. En España la concurrencia se

resolvió suprimiendo vos, dejando tú para el trato de confianza y reservando a usted el de respeto cuando

no se hablaba a señores encopetados (signori incappucciati- los eclesiásticos). Pero en zonas apartadas

(Centroamérica, la cuenca del río de la Plata etc…) se formó un paradigma mixto con vos, te y los

posesivos tu, tuyo. Esta mezcla de pronombres (voseo) suele ir acompañada por formas verbales que en

España dejaron de emplearse desde el siglo XVI unas y desde el XVII entrado otras.

EL SIGLO XVIII. LA ACADEMIA: SI REFORMA ORTOGRÁFICA

España sufrió en su propio suelo las vicisitudes de la prolongada Guerra de Sucesión (1703-1715), que

la dejó maltrecha y exhausta. Empeño de la nueva dinastía fue emprender reformas para vivificarla. Los

monarcas supieron rodearse de ministros inteligentes, deseosos de sacar el país de su postración y aminorar

el retraso que el aislamiento respecto al resto de Europa había producido desde fines del siglo XVI en cuanto

al pensamiento, ciencia y técnica. La reformas, inspiradas en el racionalismo de la ilustración y en

precedentes extranjeros, chocaron en muchas ocasiones con los hábitos, gustos y maneras de pensar

tradicionales. La lucha, iniciada en el último tercio del siglo anterior tuvo su más fogoso paladín en Feijoo.

También en el último tercio del siglo XVIII y primeros años del XIX florece una lírica de nuevo estilo que

procura despegarse del gongorismo, responde al Neoclasicismo arcadico y anacreontico, y a la sensibilidad

lacrimosa del prerromanticismo, y se inflama con ardor tribunicio para cantar la libertad y el progreso. La

pobreza de la cosecha creativa contrasta con la rica e importante literatura reformista y polémica.

La preocupación oficial por la cultura tuvo entre sus más tempranas manifestaciones la creación de

Academias patrocinadas por la Corona. La primera fue la Real Academia Española, fundada en 1713;

siguieron la de Historia (1738) y la de Bellas Artes (1744). La encomienda inicial de la Española fue escoger

los vocablos y frases más propias de que han usado los Autores Españoles de mejor nota. Así lo hizo en el

monumental Diccionario de Autoridades (tuvo como ejemplo el Vocabolario degli accademici della

Crusca). La Academia española público publicó una Ortogrphia y una Gramática y celebró concursos para

estimular la creación literaria.

Especial interés tuvieron sus reformas ortográficas. La transformación de las consonantes en los siglos XV

al XVII había hecho que la ortografía vigente quedase muy distante de la pronunciación. Este divorcio originó

en el siglo XVII un caos gráfico que los impresores son podían evitar. La Academia obró con prudencia no

exenta de vacilaciones. Sus reformas empezaron en 1726, con el primer volumen del Diccionario de

Autoridades y no terminaron hasta 1815. Al principio obedeció a tendencias latinizantes, pero después

introdujo sucesivas rectificaciones para corresponder mejor a la fidelidad fonética. El sistema gráfico

establecido por la Academia rinde mucho menor tributo que al francés o el inglés al arcaismo y al cultismo

latinizante. Las reformas ortográficas de la Academia no lograron inmediato asentimiento.

EL VOCABULARIO CULTO DEL ESPAÑOL MODERNO

El fenómeno más destacable es el acrecentamiento y transformación del vocabulario culto.

El intelectual modernizante de la Ilustración cree en el adelanto o progreso de la humanidad o

del género humano, se esfuerza por instruir o educar para

que las luces del conocimiento racional hagan desaparecer las tinieblas del oscurantismo.

La actividad política favoreció el desarrollo de la oratoria civil y del periodismo, 2 nuevos campos donde se

puso a prueba la eficacia de la palabra. El periodismo daba a la palabra escrita una difusión

incomparablemente mayor que la obtenida en épocas anteriores. Desde 1770 hay en España ecos del

prerromanticismo europeo. Mediado el siglo la poesía romántica abandona estridencias y hojarasca.

Al léxico literario y al de uso general se han ido incorporando infinitos neologismos filosóficos, científicos y

técnicos del griego o del latín, o formados con ingredientes de estas lenguas.

HISPANISMOS MODERNOS EN OTRAS LENGUAS Y EXTRANJERISMOS EN ESPAÑOL MODERNO

Durante durante el siglo XVIII siguió transmitiendo a Europa vocablos referentes a la naturaleza y

antropología americanas. El francés ha sido la lengua que mayor caudal de palabras ha suministrado al

español moderno. El galicismo recobra en el XVIII el primer puesto. Gran parte del vocabulario culto de

origen grecolatino llegó al español a través de precedentes franceses. El italiano ha seguido proporcionado

términos referentes al arte y a la música. El alemán ha dejado pocos vocablos de adopción directa. Salvo

algunos casos, excepcionales, la lengua, literatura, pensamiento y ciencia ingleses empiezan a ser

conocidos en España durante el siglo XVIII; pero el anglicismo léxico corresponde a otros campos

( navegación, costumbres, vida de sociedad y política). Al influjo del inglés británico se ha añadido en

nuestro siglo el del inglés norteamericano, que altera el significado de no pocas españolas.

EL LENGUAJE COLOQUIAL, POPULAR, REGIONAL Y RÚSTICO EN LA LITERATURA ESPAÑOLA

MODERNA

La estabilización del lenguaje culto llevaba consigo un riesgo de anquilosamiento que los escritores trataron

de evitar acercándose a la lengua hablada. Los novelistas se esforzaron mucho en usar esta lengua en el

último tercio del siglo pasado. La aproximación al habla diaria era imprescindible en el teatro.

LENGUA GENERAL Y LENGUAS REGIONALES

Durante el siglo XVIII y gran parte del XIX continuó la postración de las lenguas regionales. La producción

literaria vernácula era muy pobre en Cataluña, Baleares y Valencia, casi reducidas a copias vulgares, devotas

y profanas. A agravar la situación contribuyeron las disposiciones con que Felipe V impuso el castellano como

lengua oficial y Carlos III como única que había de enseñarse en las escuelas. La dureza centralista respecto

al idioma tuvo su contrapartida en el régimen económico. La recuperación económica y demográfica de

Cataluña fue impresionante desde mediados del siglo y se afianzó en el siguiente. La solidaridad de

Cataluña con el resto de España quedó bien probada en 2 guerras contra Francia.

La gran mayoría de los escritores se valió del castellano. Pero el Romanticismo despertó el amor a la

herencia tradicional de los pueblos y consecuentemente a sus lenguas vernáculas.

El Renacimiento del gallego fue preparándose con poemas sueltos publicafos en periodicos y revistas desde

1828 y con despaciosa formación de una conciencia regional.

La lengua vasca había tenido literatura oral, pero no escrita hasta el siglo XVI, y la escrita desde entonces

hasta mediar el XIX es casi exclusivamente religiosa.

En las zonas donde sobrevivieron restos de los antiguos dialectos astur-leonés y aragonés ha habido desde

el siglo XVII intentos aislados de cultivo literario. No ha creado un modelo lingüístico que supere las

variedades comarcales o locales. El florecimiento de las literaturas en lengua vernácula no ha impedido a

escritores valiosos de emplear el castellano.

LA UNIDAD INTERNA DE LA LENGUA ESPAÑOLA

El resurgimiento literario de las lenguas regionales, el reconocimiento de su cooficialidad , y la

reacción contra el pretérito centralismo, podrán restar fuerza al proceso de castellanización activo en las

zonas bilingües durante 5 siglos, incluso permitirán que las lenguas vernáculas recobren hablantes en

estratos sociales que hasta hace poco usaban habitualmente el castellano; pero estos hechos no afectan a la

unidad interna de la lengua nacional.

La figura máxima de la lingüística hispanoamericana en el último tercio del siglo pasado y comienzos del

presente, Rufino José Cuervo, vaticinó al final de su vida una fragmentación del español semejante a la del

latín al hundirse el Imperio romano.

3. Literatura latina y literatura vulgar en España

ÉPOCA MEDIEVAL

Los gigantes de la Antigüedad

Los autores latinos que tuvieron más fortuna fueron sin duda: Ovidio, Estacio, Boecio, Suetonio, Salustio,

Orosio, Lugano y Séneca. Con frecuencia aparecen rodeados de leyendas y fabulosas biografías

procedentes de los Accesus ad auctores. Ovidio, en el siglo XV es uno de los Autores que enmarcan la

aparición del género de la novela sentimental. Hay que subrayar también la incidencia de Séneca y el Pseudo

Séneca del De remediis fortuitorum, Liber de moribus en la literatura político-moral de los siglos XIII y XIV,

y en el siglo XV tiene un importante renacimiento con autores como Fernán Pérez de Guzmán o el Marqués

de Santillana. Entre finales del siglo XIV y a lo largo de todo el XV, en Castilla se da la primera eclosión de

traducciones clásicas (Tito Livio, textos ciceronianos, Lucano y Salustio). La comprensión de estos textos en

el XV era todavía medievalizante. La historia romana se entendía como ejemplos de caballería o los

filósofos se leían como fuentes de dichos morales.

La literatura mediolatina

La literatura mediolatina estrictamente hispana es pobre en obras de ficción. La pobreza poética en latín se

corresponde a la pobreza literaria en lengua castellana. La literatura latina y la literatura romance corren

entreveradas en la Península al igual que en otras zonas europeas. La literatura mediolatina viene a ser el

negativo de la producción romance coetánea. La cultura latina y romance están íntimamente ligadas. Santiago

en los siglos X y XI, tuvo gran importancia por su desarrollo cultural y por su scriptoria. La Rioja ocupó un

lugar privilegiado y tuvo unas raras disponibilidades de textos de temática religiosa principalmente. Ahí

surgían, en el siglo XI, las primeras glosas romances (anotaciones y explicaciones de estudiantes de latín a

textos que les resultaban difíciles). De allí procede la épica romance. La épica colectiva y popular se

entrecruza y se asimila a la vieja tradición de las res gestae y la gran crónica universal. El canto popular se

eleva a la categoría de apéndice de la voluntad de Dios manifestada en la vida del hombre en la tierra que es

lo que representa la historia para el cristiano medieval.

La cultura cristiana peninsular tomaba nuevos derroteros y nuevas geografías bajo la égida de Cluny. Los

centros culturales serán ciudades burguesas y arzobispales (Toledo y Santiago de Compostela). En ellos

encontramos a lo largo del siglo XII el primer intento importante de aclimatar una cultura Europea en el

occidente peninsular. En Toledo (1085) nos encontramos con un brillante Centro de traductores (escuela de

traductores) y allí se escribió el primer texto en prosa castellana ( fazienda de Ultramar) y allí se inició un

procedimiento literario de larga incidencia en latín y en romance: la parodia litúrgica.

En Santiago, al abrigo de la sede arzobispal, florecerá una escuela catedralicio con maestros foráneos

pagados a alto precio. También tuvo importancia como centro musical y por la aparición de la lírica gallego-

portuguesa.

Un problema similar al de las relaciones entre la lírica y gallega se da también en la poesía épica

peninsular. La zona oriental de la Península tiene una fisonomía diferente de la que encontramos en al zona

occidental. Mayores contactos con el resto de Europa hacen que surja allí una floración poética nada

despreciable. El monasterio de Santa María de Ripoll produce la mayor parte de la lírica

mediolatina peninsular de tema profano.

En los siglos XIII y XIV se produce un aumento en el nivel cultural de la zona castellana. La creación de

universidades y la mejor educación del clero a través de diversas reformas eclesiásticas transforman el

panorama de las letras. En latín la producción será menos literaria y dará más importancia a los aspectos

filosóficos y eruditos. En castellano se producirá la primera literatura escrita de amplia difusión. La literatura

castellana del XIII y parte del XIV es una vulgarizacion de estructuras latinas. Materiales y esquemas propios

del mundo clerical y escolar se difunden en romance. Entonces empiezan a escribirse en vulgar sermones,

libros de exempla, los catecismos y los himnos. Como fruto tardío del Renacimiento del siglo XII hay la obra

de Alfonso X por su labor historiografíca y alcanza fama por romancear en Castellano y traducir poeticamente

en gallego-portugués. En el siglo XV el predominio cultural eclesiástico se resquebraja. La

literatura mediolatina tendrá un último florecimiento como complemento y entorno de la literatura romance.

ÉPOCA MODERNA

Una innovación del Renacimiento fue la introducción de la literatura en el sistema de la cultura moderna.

Los Studia humanitatis ( gramática, retórica, filosofía moral e historia) le dieron un lugar y un prestigio. La

poesía se convierte en uno de los frentes de batalla de los nuevos letrados frente al medioevo. El

renacimiento dio forma unitaria a la literatura castellana (desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII).

La génesis del castellano literario moderno

En el campo de la literatura, el vulgar irá ganando terreno de forma lenta y diversa según los países. A

principios del siglo XVI, el latín y el vulgar se presentan como una opción literaria en la que el latín tiene

primacía absoluta. Hasta 1535, una carrera literaria sólo podía darse en latín ( como en Bembo). El cultivo

literario del latín entra como moda endeble a fines del siglo XV. A partir de los años 40 empieza a divulgarse la

poesía en metros italianizantes, la figura del poeta alcanza una dignidad que no había tenido antes y

justamente entonces se inicia el florecimiento de la poesía neolatina en España. A lo largo del siglo XVII, el

latín desaparece como lengua literaria, pero todavía seguirá viva como lengua de cultura de ciertos géneros

como el ensayo, la biografía o el tratado científico.

Los géneros y las formas

La tradición clásica medieval, culta y popular, ofrece una sustancia que se transforma para encarnar la nueva

literatura.

Empezando por la poesía, el Renacimiento da un fuerte giro a la situación medieval. El cambio se da cuando

las innovaciones de Garcilaso pueden asimilarse e inician su andadura hispánica. Los textos clásicos se

codean con los textos poéticos neolatinos de un Sannazaro, un Pontano o un Tomás Moro. La tradición

estrictamente clásica fue importante. La incidencia de la poesía en latín se extiende también a procedimientos

estilísticos y conceptuales. La imitación de Horacio se encuentra ya en al poesía italianizante desde Garcilaso.

Con la primera generación barroca los poetas neolatinos del XVI se han convertido en clásicos.

La prosa moderna española nace al abrigo de las corrientes estilísticas de la prosa neolatina que la precede:

• el ciceronianismo nace como una disputa teórica y práctica ante una necesidad comunicativa

perentoria y reflejada la necesidad de fijar una norma dentro de los múltiples estratos del latín. Este

prevalece en la enseñanza de los jesuitas. Este estilo influencia la prosa romance hasta finales del

siglo XVI.

• el senequismo toma como modelos a Séneca y Tácito ( Quevedo, Gracian, Fray Hortensio

Paravicino). El siglo XVIII rompe lentamente con el principio de imitación y con el estilo taciteo y

senequista del barroco. Nacerá la prosa del castellano moderno.

Los principales géneros en prosa latina del humanismo son: la historia, la oratio, el diálogo, la epístola, la

colección de sentenciae con comentario, los miscellanea de temas filologicos y eruditos que gozan de títulos

variables. La literatura vulgar aclimatará l a mayor parte de estas formas y las convertirá en los géneros que

llegan hasta nosotros. La epístola es sin duda el género más fructífero. Por una parte cumplirá funciones

informativas y de sátira política y por otra parte dará pie a la aparición de la primera novela.

En el siglo XVIII, al Antimo de una burguesía más fornida, volverá a renacer el teatro clasicista, y, junto a los

principios aristotélicos, volverán a renacer las doctrinas horacianas sobre el decoro, el principio de imitación

retórica o el deleitar enseñando.

Tradición isocratica y literatura

La elocuencia, las enseñanzas humanisticas y la literatura se convertirán desde entonces en la base de la

educación del hombre de los grupos dominantes. El dominio de la literatura será una marca de clase hasta

nuestros días. La fijación de este sistema en España lo harán los jesuitas, que darán lad pautas principales a

la educación y a las formas de enseñanza de las restantes órdenes religiosas que monopolizan la

docencia. Las letras y la literatura irán siempre en detrimento de la ciencias casi hasta el siglo XX. En el siglo

XVIII se darán las primeras batallas contras la introducción de la ciencia moderna. Es la tradición isocratica de

la primacía de la lengua que está en el fondo de las críticas al uso del castellano en obras innovadoras. Está

también la dicotomía renacentista entre la sabiduría cristiana y formas paganas, Cristo y Virgilio. En el

renacimiento se profundiza en este dualismo. Hay la fusión entre poética y retórica que se práctica desde el

Renacimiento y llega hasta el siglo XVIII. En el renacimiento la imitación de autores se convirtió en un código

de las literaturas romances y llega hasta el Neoclasicismo, en el que se encuentran los primeros síntomas de

su resquebrajamiento.

Literatura y civilización

La idea de que la literatura es un instrumento civilizador de los pueblos aparece también con el humanismo y

será una parte más o menos importante de la ideología dominante Europea. La poesía reclama los honores

máximos enfrentándose implícitamente a los honores del guerrero.

Esta equivalencia entre literatura y civilización todavía tendrá complejas derivaciones en la Península con

el ‘noucentisme’ catalán y en el classicisme de Eugeni d’Ors ( presenta en el siglo XX, un programa de

transformación de la sociedad catalana a través del CLASICISMO; CLASICISMO como recuperación de las

formas greco-latinas y del humanismo perdido para Cataluña). Ligado a lo anterior está también el típico de la

función didáctica de la literatura (principio horaciano – prodesse et delectare). En el siglo XVIII volverá

a esgrimarse el viejo didactismo al servicio de los gustos neoclásicos.

El senequismo español

Un cierto senequismo eclecticista y pesimista se aclimata fuertemente en España, gracias al sentimiento

constante de frustración política a la que se ven abocados estos grupos. Su momento culminante fue el

Barroco, cuando se conjugó con el lento hundimiento del erasmismo y la aparición del tacitismo político.

Miro, erotismo y poesía

El erotismo moderno viene moldeado por la tradición latina a varios niveles (Ars Amandi- Ovidio). En realidad

lo que hace es trasladar al castellano algo de la concreción de la poesía latina y de su visión no cristina de la

experiencia amorosa. Ese sentido plástico y carnal del erotismo se encuentra antes en los poetas latinos y

neolatinos. Estas líneas de erotismo clásico llegan hasta el siglo XIX.

El mito como código poético y como tema está también relacionado con lo anterior. El Renacimiento

redescubre el mito como una unidad de expresión y contenido. Las figuras míticas sirven como vehículo y

apoyo de un cierto erotismo culto que toma esa forma.

4. La literatura oriental y la literatura española

La cultura oriental se reflejó en todo el mundo occidental de la Edad Media y aun de los primeros tiempos de

la Edad Moderna. El perjuicio antiarabe se basa en la falsa creencia de la incomunicación del mundo cristiano

y del mundo musulmán.

LA ÉPICA ESPAÑOLA Y LA TRADICIÓN ORIENTAL

Conocida es la importancia de la juglaría musulmana en las cortes de la España cristiana, así comobma

compenetrada actividad profesional de juglares moros y cristianos. El iniciador de la tesis de la influencia

árabe en los orígenes de la épica española fue Don Julián Ribera.

Un análisis comparativo entre la épica árabe y la épica castellana nos descubre una serie de motivos

temáticos comunes a las dos epopeyas. La confirmación de un influjo real de la épica árabe en la épica

castellana habrá de deducirse de la suma total de características comunes:

1. La costumbre de designar con nombres propios a las armas, que responde a una realidad histórica en

el mundo musulmán y sólo literaria en la épica romance. Esta nominalización de las espadas está en

relación con el valor mágico de la palabra.

2. La huella musulmana en la épica española o francesa se deja traslucir también en la

concepción misma de la guerra contra el infiel.

3. Otro elemento fundamental de la guerra santa, es la presencia del angel Gabriel que, como un reflejo

de la tradición oriental, aparece también en la románica.

4. Ardides o engaños de guerra que muestran la capacidad intelectual del héroe para idearlos y ponerlos

en práctica y que lo adorna de dimension humana.

5. La presencia de la mujer en la guerra o el tema de la mujer de alta alcurnia consolador del cautivo.

6. A moldes árabes se ajustan el desconcertante realismo y la historicidad de la epopeya castellana, que

resalta la condición humana.

La Leyenda de los Infantes de Salas es una obra compuesta por toda una serie de elementos temáticos

relacionados con la tradición árabe.

La epopeya castellana se nos muestra muy familiarizada con usanzas y modos de la vida árabe, que trata de

acercar lo más posible a las incipientes manifestaciones de las literaturas románicas. El resultado es una

épica mozárabe.

POESÍA LÍRICA PROINDIVISO

No sólo la lírica románica de los orígenes utiliza en ocasiones la estrofa zejelesca (sistema métrico ideado

por Mucaddam de Cabra, en el siglo X) y coincide también en los temas fundamentales del amor cortés,

según normativa árabe, que se hacen moda poética a partir del siglo XII, moda pasajera en la lírica románica,

mientras que responden a ideas permanentes y antiquísimas en la literatura árabe.

LA NARRATIVA Y LA PROSA DIDÁCTICA

Por las mismas fechas en que vive el primer trovador Guillermo de Aquitania, un judío converso de Aragón,

Rabí Moisés Sefardí traducía al latín del árabe una colección de cuentos orientales. Así, se introdujo en las

literaturas románicas un caudal temático importante de origen oriental.

Elementos de la leyenda árabe de Alejandro influyeron en algunos aspectos, ajenos a la tradición occidental.

La literatura didáctica de castigos o adoctrinamientos (su desarrollo en el mundo árabe y sus últimas

manifestaciones aparecen en España en la literatura aljamiada) está en estrecha relación de

interdependencia con la literatura del mismo estilo de la España medieval que cuenta con obras, algunas

inéditas.

LA OBRA SIGNIFICATIVA DEL ARCIPRESTE DE HITA

Un especial interés ofrece el caso del Arcipreste de Hita, cuyos varios miembros de la familia murieron en

lucha contra los árabes. Fueron encarcelados y el sultán le concedió que los hijos varones quedasen en poder

de la pareja y que las hijas serían reducidas a la condición de esclavas. El arcipreste de Hita fue puesto en

libertad, junto a sus padres y hermanos varones. En ese modo él debió conocer bien el árabe vulgar, que

influyó en sus obras.

LA LITERATURA ALJAMIADO-MORISCA Y LA LITERATURA ESPAÑOLA DEL SIGLO DE ORO

Durante más de un siglo, hasta su definitiva expulsión en 1609 y 1611, siguieron viviendo en las principales

ciudades de la España cristiana núcleos importantes de moriscos, que desarrollaron una importante actividad

cultural, manifestada en la llamada literatura aljamiado-morisca, que es la escrita en romance hispánico por

obra de los mudejares y moriscos peninsulares desde el siglo XIV al XVII, pero fijada en la escritura por

caracteres árabes (200 manuscritos). La importancia de la literatura aljamiado-morisca se deduce de su

abundante fondo narrativo así como de su obra poética. La cultura árabe influyó en el teatro español del siglo

de Oro. La narrativa española del siglo de Oro se hace eco de la cuentistica árabe tradicional, no incorporada

a las colecciones medievales.

CAPITULO 1

1.Circunstancias y características

MARCO HISTÓRICO

El comienzo de las literaturas vernáculas en Europa ocurre en un periodo de transición entre la Alta edad

Media y la Baja Edad Media. En el 711 llegaron en España los árabes. Así el espacio geográfico de la

Península Ibérica quedó dividido en 2 partes opuestas en cuanto a su León religión y costumbres:

• Los cristianos se constituyeron varios núcleos de poder político que se organizaron en reinos.

• Los moros dominaron una parte de España que recibió el nombre de Al-Andalus.

Al tiempo que muere Fernando III (1252), la Reconquista realiza avances espectaculares que reducen mucho

el dominio árabe (la conquista de los grandes centros culturales musulmanes). En este primer periodo el

esfuerzo secular de la Reconquista había asegurado una cierta extensión y quedaban bajo el dominio árabe

sólo los reinos de Murcia (pasado al dominio cristiano en el 1266) y Granada (1492).

MARCO CULTURAL

En en la parte cristiana, estos reinos establecen la nueva literatura sobre las propias lenguas vernáculas

(especialmente en castellano). La Reconquista hizo que estas gentes se desplazasen desde el norte hacia el

Sur en los sucesivos repoblamientos; estos movimientos se verificaron en varios sentidos:

1. Los mozárabes se fundieron con los conquistadores;

2. Los moros que quedaban sometidos a los cristianos pasaban a la condición de mudejares;

3. Los grupos judíos estaban en una y otra parte y se relacionaban con moros y cristianos.

El resultado fue que la literatura recogió esta compleja situación cultural.

CARACTERÍSTICAS DE LA OBRA LITERARIA

El fondo clerical

La gran dificultad de esta época es la documentación de las obras literarias y ocurre por 2 causas:

a. La lengua vernácula no posee aún una práctica eficiente en su escritura;

b. Los textos literarios atribuibles a esta época nos son conocidos por Noticias indirectas o se conservan

en códices posteriores, a través de un proceso de copias.

En esta época la literatura escrita en lengua latina cubre los dominios culturales de la Iglesia y de las ciencias

y letras. Esta tradición de las ciencias y de las letras es accesible mediante el latín que se aprende y que se

ejercita a través de las Artes liberales, sobre todo de las correspondientes al trivio, gramática, retórica y

dialéctica. Vino a marcar esta renovación cultural, la decadencia cada vez más acentuada que se inicia en el

siglo XI del uso de la escritura visigotica visigodos y la implantación de la escritura Carolingia. Dos factores

intervinieron en este proceso:

1. Uno fue la supresión del rito mozárabe como consecuencia de la uniformidad litúrgica impuesta por

Gregorio VII;

2. El otro fue el crecimiento de la influencia cultural francesa.

El comienzo de la literatura vernácula se verifica dentro de los siglos de la escritura gótica. Los libros escritos

en árabe y en hebreo se conocieron en España y obtuvieron difusión a través de versiones latinas. Se

abrieron vías hacia las otras lenguas vernáculas neolatinas, en especial el provenzal y el francés y luego el

italiano.

El fondo cortés

Guillermo IX fue un gran señor de Provenza y el primer trovador o poeta que escribió en lengua vernácula

poesías líricas dedicadas a una dama de la corte. Esta poesía quedó pronto establecida en el cuerpo de una

poética general que se extendió desde Provenza como centro, en una expansión circular, por el resto de

Francia, Italia, España, y por los otros países europeos. Representó una moda propia de las clases nobles y

se incorporó a la vida social de las cortes de Castilla, León y Navarra. Los otros reinos peninsulares:

Castilla, León, Navarra y Portugal, también recibieron la moda de la poesía cortés por medio de los

trovadores que los visitaron. Las diversas modalidades de la lírica provenzal se conocieron en las cortes de

España y arrancaron de manera definitiva y sirvieron como entramado de temas para la lírica cortés hasta el

fin de la Edad Media.

El fondo folklórico

Las actividades literarias de la clerecia y de la corte ocurrían dentro de una sociedad que en su mayor parte

no sabía escribir y pocos eran los que podían leer. Esta sociedad poseía medios de entretenimiento de muy

diversa clase (literatura folklórica, que su característica básica era que los textos de la misma eran

orales). Los textos de la misma se hallaban en prosa; el texto de las canciones se apoyaba en la melodía

musical y en el baile. La literatura folklórica constituye un cauce continuo que procede de los siglos primeros

de la Edad Media y que llega hasta nuestros días.

DIFUSIÓN Y PUBLICO

Dentro de la poética interviene un compromiso de las relaciones entre la obra literaria, su autor y el público

que la recibe; los 3 elementos son necesarios para que el circuito literario esté completo y se constituya una

poética que es reconocida por el público cuando percibe la obra que orienta al autor en ele proceso de la

creación o poético.

Público clerical

La literatura clerical se dirigía a un público por el conocimiento de la lengua latina en la que se escribía la obra

y por el propósito de su realización. Las obras clericales estaban destinadas a la conservación escrita, en

códices guardados en bibliotecas, y su conocimiento se lograba por la lectura personal o colectiva. Las

escuelas que mantienen las catedrales se organizan en unos nuevos centros de formación, los Estudios

Generales y las Universidades que ordenan y organizan en latín las enseñanzas. Así en 1212 Alfonso VIII

funda en Palencia un Estudio General que luego pasaría a Valladolid.

Público cortés: el trovador

La literatura cortés pertenecía a un público determinado por las relaciones de la vida social de la nobleza y

participaban en ella los caballeros y las damas de linaje reconocido. El autor de las obras más características

de este grupo fue el trovador, el cual pretendía lograr la perfección en el arte de trovar; para esto era

necesario conocer una técnica expresiva, lingüística y musical aplicadas a este arte, aprendido con la

práctica condicionada por las convenientes aptitudes, establecido en diversos tratados. Hubo trovadores de

muy diversas clases sociales. La interpretación que el trovador realizaba de su poesía en las fiestas de la

corte por fortuna estuvo acompañada de la fijación del texto que permitía su perduracion mediante la escritura

y aseguraba una divulgación establecida con las debidas garantías de conservación.

El público popular: el juglar

La literatura folklórica se mantiene por una cohesión que se establece entre el intérprete de la obra y el

público que la oye y que la reconoce como perteneciente a la modalidad poética correspondiente. La vía

escrita por la que pudiera quedar noticia de esta literatura hubo de modificar en algún aspecto el testimonio

original de la literatura folklórica. En este periodo primitivo, el juglar tuvo una gran intervención en la

conservación y difusión de la literatura. El juglar actúa ante el público medieval entreteniendolo con diversos

espectáculos semejantes. El juglar recita de manera rítmica obras que unas veces sino conocidas por todos, y

también posee una gran capacidad de inventiva para adaptarlas a las circunstancias del espectáculo que él

interpreta. Los juglares de la palabra constituyeron un medio de difusión de la literatura oral de gran eficacia

en una sociedad iletrada en su mayoría.

2. Orígenes de la lírica

LA TRADICIÓN LÍRICA

En este primer periodo existe una poesía lírica como canción folklórica; de ella procede un texto que se

inscribe a las condiciones literarias de la oralidad. Esta poesía, dentro de su engarce folklórico, aparece en

una diversidad de circunstancias, que es las que rodea la vida del pueblo (fiestas religiosas del ciclo litúrgico-

Navidad, Pasión y Carnaval). Además del ciclo litúrgico, las fiestas locales del Santo o santa patronos del

lugar, las romerías y otras ocasiones semejantes amplían este contorno propicio para la aparición de la

canción o baile que mantiene del texto oral.

Otro filón poético procede de los cantos de trabajo; en este caso la canción se asocia con el ritmo que el

hombre percibe en el curso de la vida (nacimiento, niñez etc…). Nace el canto del trabajo que disminuye el

cansancio. Otra fuente procede de la vida familiar, en la que la mujer es la protagonista más

destacada (poesía de la mujer, contada y cantada por ella).

LAS JARCHAS

Por un fenómeno de moda literaria se desarrolla entre los árabes una forma, denominada moaxaja, que está

compuesta por 5 o 6 estrofas, en árabe clásico, dividida cada una en 2 partes:

• Una con rimas independientes;

• Otra con rimas y estructuras exactamente iguales a las de la jarcha, que queda incluida en la última

estrofa.

En este caso la jarcha (o salida) se verifica pasando a otro sistema lingüístico en la expresión: el árabe

popular, o una mezcla o jerga entre el árabe de la calle y la lengua de los mozárabes. Las primeras piezas de

esta especie se sitúan a mediados del siglo XI.

EL ZÉJEL

Otra modalidad métrica es el zéjel que se sitúa entre las derivaciones de la moaxaja; es una forma popular de

la literatura árabe, que se dice inventada por un poeta de Cabra, Mocádem ben Moafa y que se escribía en

árabe dialectal con mozarabismos léxicos y la forma métrica más general era el juego de rimas xx aa…

La situación de España como puente entre Oriente y Occidente se ha aducido para explicar la aparición del

amor cortés que fórmula Guillermo IX como una novedad en la literatura medieval moderna. El rendimiento del

enamorado a la dama procedería del influjo de las formas de la cortesía árabe con la mujer.

LAS CANTIGAS DE AMIGO

Hay un importante grupo de poesías cuyas características se sitúan en relación con la lírica oral primitiva

castellana. El tema de estas poesías es la mujer que canta sus penas de amor en un marco limitado, entre los

que destaca los efectos de una naturaleza sentida profundamente. Esta poesía se vale de una expresión de

base popular y estas piezas se denominaron “cantigas de amigo”. Gracias a la permealidad de las literaturas

árabe y hebrea, y a la elaboración culta de las canciones femeninas de la gallego-portuguesa, poseemos un

relativo conocimiento de esta lírica.

3.La épica medieval primitiva

CONTORNO LITERARIO DE LA ÉPICA ESPAÑOLA

Los poemas épicos de este periodo pertenecen al marco general de la epopeya. Dentro de la epopeya, hay el

estudio de la épica medieval Europea representada por Beowulf y la Chanson de Roland. Estos poemas son

obras extensas con un contenido narrativo referente a hechos que se sitúan en la tradición histórica de sentido

heroico y se difunden con la lengua vernácula.

LA ÉPICA LATINA CONTEMPORÁNEA

La épica vernácula puede relacionarse con la latina por la vía magistral de la literatura antigua y su

persecución en la medieval. El fondo homerico actúa como una provisión de temas relativos a la historia de

los griegos y la Eneida de Virgilio representa el gravis stylus. Esta formulación se mantiene para los

poemas y canciones épicas que se escriben en La Edad Media en latín (algunas coinciden con los asuntos de

la lengua vernácula).

LA ÉPICA ÁRABE CONTEMPORÁNEA

En Al-Andalus hubo también cantos historiales árabes que coincidían con el propósito propio de la épica.

CONOCIMIENTO Y CARACTERÍSTICAS DE LA ÉPICA VERNÁCULA

Los textos de los poemas de la épica vernácula española han desaparecido en su mayor parte. Sólo quedan

escritos: el poema del Cid y un fragmento del poema de Roncesvalles. Los poemas épicos españoles

tuvieron pocas ocasiones para ser escritos y cuando pasaron a la escritura fueron aprovechados como

materia para la redacción de las crónicas en lengua vulgar.

La redacción de lo poco que conservamos denota la función de una representación de condición juglaresca

ante un público cuya condición sólo aparece atestiguado en las Partidas de Alfonso X el Sabio. La épica

vernácula ofrece unas manifestaciones literarias que se presume que son cercanas a las primitivas y que

apenas variaron hasta que en el siglo XIV el grupo genérico perdió su vigencia poética.

Denominación

Estas obras se llamaron gestas, cantares con la reunión de cantares de gesta y nuevas.

Estrofa

La unidad estrofica de estos poemas es la serie o tirada constituida por agrupaciones de variable número de

versos , unidos por la rima asonante con mezcla de rimas consonante y aparecen a veces rimas anómala y

aproximadas (la -e paragógica la e en final de palabra).

El verso

Cada uno de los versos de los poemas está compuesto por 2 hemistiquios. El verso reúne 2 hemistiquios y se

denomina fluctuante o anisosilábico por la variabilidad de la medida de estas partes, y entre ambos

hemistiquios existe una censura fuerte que los separa y les da entidad rítmica propia, al mismo tiempo que el

fin del verso queda puesto de relieve por la rima y la pausa de verso. La condición silábica indicada se

completa con la acentuación de cada hemistiquio. Cada hemistiquio funciona en el conjunto como si fuera un

isocolon (espacio de parecida extensión sintáctica) dentro del de una sucesión de ellos que se reúnen para

constituir la serie o tirada. Esta Constitución métrica se denomina juglaresca.

CONTENIDOS E HISTORIA DE LA ÉPICA VERNÁCULA

La fuente más importante está en las Crónicas o relatos de la historia de la época; las crónicas son unas

obras literarias en las que se trata la historia de un reino, un Rey o una persona de relieve social y tiene que

asegurar la verdad de los hechos sobre las que se basa la eficacia social de la noticia. Hay crónicas latinas,

árabes y en lengua vernácula.

Menéndez Pidal propone una historia de este grupo en el que reconoce 3 fases:

1. La fase inicial la llama primitiva y comprende desde las obras iniciales del grupo genérico hasta

aproximadamente antes el año de 1140 (composición del poema del Cid). Estas piezas primitivas se

refieren a asuntos familiares de los Reyes y condes cristianos, a sus querellas y a las relaciones que

mantuvieron con los moros, enemigos políticos y de religión. Estos poemas son breves (500-600 versos).

El verso era anisosilábico, la rima asonante y la estrofa abierta.

2. En la segunda fase hay el poema del Cid y el fragmento del poema de Roncesvalles. La

composición de estos fue debida a la difusión y conocimiento de los poemas de la épica francesa; esto se

unió a la experiencia profesional que los juglares de gesta españoles iban reuniendo como consecuencia

de la Constitución de una poética cada vez mejor definida en sus procedimientos y efectos sobre el

público. La relación entre los poemas franceses y españoles se sitúa dentro de las relaciones que en el

siglo XI, en tiempos de Alfonso VI, se establecieron entre los reinos españoles y la monarquía de la

Francia del Norte (importante es la peregrinación a Compostela). De este conocimiento pudo proceder la

adaptación y adopción de algunos aspectos de la técnica literaria de los poemas franceses y las

relaciones literarias a través de las cortes señoriales y de la clerecia.

3. La última fase coincide a su desaparición que ocurre porque el proceso de la literatura en

lengua vernácula hizo que cada vez fuese más amplio el cuadro de los géneros cultivados y esto hizo

cambiar el gusto de los oyentes en relación con el poema épico (por dio el favor del público). El juglar

cesó esta actividad literaria y los contenidos de la épica se transformaron y la tradición que se hacía

constituido se sostienen y transfiere en parte hacia el Romancero.

4.

CONSIDERACIÓN DE LA ÉPICA MEDIEVAL VERNÁCULA

La categoría heroica obtuvo también otras interpretaciones variando la forma métrica y sus implicaciones

estilísticas o la condición de los hechos narrados.

Nelson expone otra propuesta por el desarrollo de la poesía épica en lengua vernácula en 3 fases:

1. Épica oral tradicional arte juglaresco;

2. Épica semi-literaria registrada por un poeta-escriba el texto penetra en la escritura y mantiene las

características de la oralidad;

3. Épica literaria fase propiamente literaria en la que hay la épica vernácula dentro de las

modalidades de la poesía clerical.

EL POEMA DEL “CID” COMO TESTIMONIO DE LA ÉPICA ESPAÑOLA

La única obra que nos permite el conocimiento de un texto épico casi completo es el Poema del Cid. El único

texto de la obra procede de un manuscrito, escrito con letra del siglo XIV. El Poema del Cid pasó a la

escritura gracias a Per Abbat y la copia escrita se verificó tiempo después de su composición. El origen

del Poema conducen su composición a la cercanía de los hechos narrados o alejándose de la vida del héroe

(1140). El Poema ciñe su desarrollo al relato de una parte de la vida del Rodrigo Díaz de Vivar y no es una

biografía completa. El Poema recoge una versión heroica de la vida de un hombre notorio en la misma época

en que vivió y cuya fama se continúa por esta vía métrica. El que urdió la obra eligió una figura

histórica relativamente cercana para convertirla en un personaje heroico. Don Rodrigo fue un noble de la

categoría de los infanzones (entre los ricos y los hidalgos). Vivió durante el reinado de Alfonso VI (Rey

de León y Castilla). En el poema se reúnen 3 hechos sustantivos:

a. El héroe, por causa de las mentiras de sus enemigos, padece los efectos de la ira del Rey, que debe

entenderse como una figura legal. La ira regia creaba una situación social, según el vasallo tenía que

abandonar el Reino del señor y irse al destierro. La acusa fue que el Cid se había quedado con parte de

las parias cobradas a Motamid (Rey de Sevilla) y también que había roto las treguas que el rey de Toledo

tenía concertadas con Alfonso VI. El se fue al destierro con un grupo de fieles y amigos.

b. El Cid procura obrar de manera que vuelva de nuevo a su favor y por eso tomó Valencia y envío sus

embajadas y presentes al Rey, que ha ido reconociendo la bondad de su vasallo.

c. En este proceso Diego y Fernando González, hijos del conde Gonzalo Ansurez, han pedido al Rey

que nogocie sus vidas con Doña Elvira y doña Sol (sus verdaderos nombres eran Cristina y María, las

hijas del Cid). Celebradas las bodas en Valencia, los Infantes de Carrión se creen infamados por los que

componen las mesnadas del Cid en la corte de Valencia; entonces piden regresar a sus tierras y

maltrataron a las hijas del Cid y las abandonaron en el robledal de Corpes. El héroe pide justicia al Rey,

quien convoca unas cortés extraordinarias en Toledo. Allí se conciertan unos duelos en los que los

representantes del Cid vencen a los Infantes y a su hermano Asur González. Hay 2 motivos: uno es de

orden social, la relación entre vasallo y señor; y el otro es de orden familiar, la traición de los yernos.

Las mayores glorias del héroe son: la reconciliación con el señor, el triunfo de la fidelidad y el orden

familiar. La terminación del Poema es una confluencia de los hechos narrados que conduce al

enaltecimiento del infanzon, alzado a la categoría heroica. El Cid logra su dignidad social dentro del

Poema y el mérito que ella implica por efecto de la acción que él promueve (esta acción tiene como objeto

asegurar la lucha contra los moros). De todo esto resulta un beneficio para él y los suyos (familia y

mesnadas) que le aporta la vuelta al favor real.

El autor del Poema mantuvo el orden jerárquico establecido de un modo inexorable y describe como

heroica la vida de un infanzon castellano cuya honra llegó a permitirle casar a sus hijas con Reyes.

4. El Mester de clerecia y la literatura didáctica

I. TEXTOS EN VERSO

I.I La clerecia

I.I.I El Mester de clerecia, el Libro de Alexandre y el problema del manifiesto literario

El Mester de clerecia son un grupo de escritos en cuaderna vía (tetrastico monorrimo). El nombre Mester de

clerecia fue extraído de la estrofa segunda del Libro de Alexandre. Se vino considerando tal estrofa como un

auténtico manifiesto. Pero surgen algunas críticas que afirman que el Alexandre pretende definir el “arte de

clerecia” y el Apolonio el “arte de la juglaria”. Ante la semejanza de conceptos y la divergencia de objetivos y

el desconocimiento de la fecha exacta de esas 2 creaciones del Mester, caben varias posibilidades.

I.I.2 Sobre los rasgos de caracterízacion

I.I.2.I La estrofa dos del Alexandre

En la estrofa segunda del Libro de Alexandre hay una serie de características que son identificables en los

textos, que permiten efectuar la individualizacion de la escuela.

I.I.2.I.I. Non es de joglaria

En la estrofa se limita a señalar que existen disimilitudes entre ambos, que posee cada uno individualidad

propia, que no hay entre ellos confusión. Cada Mester parte de una tradición cultural que le es propia.

• La juglaria de una tradición nacional y popular.

• La clerecia de una tradición europea y culta.

Ambas tienes concomitancias. Sus textos son contemporáneos en composición, tienen

carácter narrativo predominante y han sido escritos en verso. Ambas se influyen mutuamente.

El juglar tiene acceso a la tradición clerical a través recoge asuntos, gracias a la predicación de los clérigos

sacerdotes y los aprende insertandoles en sus creaciones y tratandoles con el fin de conseguir

un objetivo didáctico. El clérigo también recurre al arte de la juglaria y de él toma asuntos.

I.I.2.I.2 La clerezia del Mester

El oficio del autor del Alexandre tiene carácter clerical y va a dar cabida a buena parte del saber

medieval (asunto culto). Aprovechará la retórica y la poética del medioevo. La clerecia del Mester está

relacionada con todos los focos del saber de la Europa del momento, unida a las enseñanzas que se

impartian en las Universidades de la época.

I.I.2.I.3. A sílabas contadas

La clerecia va a emplear la regularidad métrica, el cómputo de sílabas regular, y un esquema estrófico fijo, el

tetrástico monorrimo o cuaderna vía. Esta estrofa francés está formada por 4 versos alejandrinos monorrimos

habitualmente en consonante peor algunas veces, en asonante también. Estos versos estaban compuestos

este 12 a 16 sílabas distribuidas en 2 emistiquios por una censura central, sobre los cuales recaerían sendos

acentos rítmicos obligatorios y varios métrico operativos.

I.I.2.2. Otros caracteres del Mester

I.I.2.2.I. El Román paladino

La lengua romance va a ser la utilizada por los autores de la clerecia, accesible a todo el mundo fácilmente

comprensible, pero también culto. Esta dualidad, genera la aparición de una dualidad de caracteres en la

lengua del Mester (dichos populares, un léxico familiar y también cultismo).

I.I.2.2.2. “En escripto yaz esto”

Los escritores de la clerecia van a utilizar un texto base, un dictado, al que frecuentemente aludirán, para

componer sus obras. Buscaban la originalidad en la forma y para hallarla utilizaban varios recursos que la

propia retórica les brindaba: la amplificatio, adición de noticias al texto base procedentes de la tradición,

la abreviatio, reducción, resumen de fragmentos de la fuente considerados menos interesantes y

la digressio, la digresión, inserción de materia complementaria.

I.I.2.2.3. “Com’es costumbre de los predicadores”

Sus autores querían hacer una obra útil para el receptor. Extraen de sus relatos unas enseñanzas que ofrecen

a su auditorio.

I.I.2.2.4. “Señores”

Un grupo selecto de hombres cultos fueron los destinatarios de las creaciones del Mester. La transmisión de

éstas se realizó oralmente, por medio de juglares. Cada libro tiene su propia solución.

I.I.3. Los textos y su posible clasificación

La variedad argumental es nota predominante de la escuela. Barcia clasifica los textos de la

clerecia clerecia de la siguiente forma, recogiendo las obras de los siglos XIII y XIV:

1.Vidas de santos:

Berceo: Santo Domingo de Silos

San Millán de la Cogolla

Santa Oria

Beneficiado de Úbeda: Vida de San Idefonso

2.obras marianas:

Berceo: Milagros de nuestra Señora

Loores de Nuestra Señora

Planto que fizo la Virgen

3.obras litúrgicas:

Berceo: el sacrificio de la misa

Tres Himnos

4.novelescas:

Libro de Apolonio

Libro de Alexandre

Historia troyana polimetrica

5.épicas:

Poema de Fernán González

6.didáctica morales:

Catón castellano

Proverbios del sabio Rey Salomón

Proverbios morales, de Sem Tob de Carrión

Tractado de la doctrina, de Pedro de Veragüe

Libro de miseria de omne

7.misceláneas:

Libro de buen amor, de Juan Ruiz

Rimado de Palacio, del Canciller Ayala

8.asunto religioso diverso:

Berceo: Martirio de San Lorenzo

De los signos que aparescerán antes el juiçio

Poema de Yuçuf

Coplas de Yoçef

La extensión de las obras de Mester es variable. En el tratamiento de sus argumentos los clérigos pretenden

ofrecer unas obras con historias de valor universal.

I.I.4. La trayectoria del Mester

Dos épocas diferenciadas se han distinguido tradicionalmente en la historia del Mester de clerecia:

• La primera recoge los textos compuestos a lo largo del siglo XIII. En este momento los auto Red

prefieren redactar obras amplias, de carácter épico.

Milagros de nuestra Señora, Berceo (1245- 1255);

o Libro de Apolonio (1230-1250);

o Libro de Alexandre (1249);

o Poema de Fernán González (1250).

o

• El segundo periodo del siglo XIV, se usaba el tetrastico monorrimo, la cuaderna vía, se mantiene pero

aparecen otros tipos de versificación y otros unos estroficos. No hallamos un escrito base, un dictado, en

todas las ovaciones. Se acentúa el didactismo. El apego a la realidad cotidiana, a la sátira de vicios, unos,

costumbres del momento, se acrecienta. El texto se llena de fragmentos líricos, religiosos, dramáticos…

Libros de buen amor, Juan Ruiz.

o

I.2. Gonzalo de Berceo

I.2.I. Producción literaria

Tópico es referirse a Gonzalo Berceo como el primer escritor español. Él nació a Berceo, la Rioja, vivió una

gran parte de su vida en el monasterio de San Millán, en donde fue notario del abad Juan Sánchez. Sus obras

son las primeras conservadas del Mester de clerecia. Pueden distribuirse en 3 grupos:

a. Obras hagiográficas:

San Millán de la Cogolla

Santo Domingo de Silos

Martirio de San Lorenzo

Vida de Santa Oria Virgen

b. Obras marianas:

Milagros de nuestra Señora

Loores de la Virgen

Duelo que fizo la Virgen el día de la Passión de su fijo

c. Obras doctrinales:

El sacrificio de la misa

De los signos que aparescerán antes el juiçio

Tres himnos: Paráfrasis del Veni Creator, Ave María, Christus, qui lux.

I.2.2. Móviles de su creación

Sus escritos servirían de nexo de unión entre el saber de los clérigos y las clases populares y serían

difundidos por juglares piadosos. San Millán fue un importante monasterio medieval, favorecido por los

Reyes y pujante económicamente. A finesdel siglo XII se instalan en sus alrededores otros conventos que

atraen hacia ellos las limosnas y donaciones. La Hacienda de San Millán empieza a

decaer por la falsificación de los votos de San Millán, documento que quería demostrar el derecho del

monasterio a recibir de todos los pueblos castellanos y parte de los navarros un tributo anual. El documento

fue aceptado como válido y los pueblos pagaron el tributo. En el resto de sus escritos los

móviles propagandísticos no son tan evidentes. Las obras hagiograficas giran en torno a Santos relacionados

con San Millán. Las obras Marianas y doctrinales podrían utilizarse para adoctrinar y entretener.

I.2.3. Berceo y el “dictado”

Bajo su obra se oculta un escrito latino que le sirve de base. Gonzalo lo traduce, pero lo modifica cuantas

veces lo juzga necesario. Para dar la configuración definitiva acude a 2 tradiciones:

• la retorico-eclesiástica le proporciona recursos, figuras retóricas, tópico, técnicas típicas de la

predicación.

• la juglaresca le presta el estilo oral formulario, recursos, historias, anécdotas.

Con todo esto consigue dar vida y personalidad propia a sus escritos.

I.2.4. Los textos

I.2.4.I. Leyendas hagiográficas

Todas las obras hagiograficas de Berceo han recibido una estructura tripartita: Vida del Santo, milagros

realizados en vida, milagros efectuados tras la muerte del protagonista (Santo Domingo de Silos y San Millán).

Los Santos de esos textos han sido caracterizados como verdaderos héroes de cantares de gesta, como

personajes épicos y se compara la obra de los protagonistas con la propia de los labradores de la época. Con

esa dualidad de caracterízacion, Gonzalo logra que sus protagonistas sean admirados como grandes

personajes por los que se puede sentir devoción; pero también que sean vistos como seres humanos afines.

I.2.4.2. Milagros de Nuestra Señora

Los Milagros constituyen una colección de 25 milagros precedidos por una introducción alegórica. La fuente

de los Milagros sería una colección de relatos marianos similares, escrita e en latín, parecida a la hallada

por Becker. La diferencia estriba en que Gonzalo eliminó los 4 últimos relatos e incluyó uno, el número 25 de

su colección.

A lo largo de diferentes milagros Berceo muestra las diferentes formas de intervención e influjo de María en la

vida de los mortales. Las diferentes historias han sido construidas sobre la relación María-hombre. Tomando

ésta como base, el propio Rozas distribuye los diferentes milagros en 3 grupos:

• Los milagros en que María premia y castiga a los hombres (el premio de la Virgen…);

• Los milagros del perdón, en los que María logra salvar de la condenación a sus devotos (el Sacristán

impúdico…);

• Los milagros de conversión o crisis, aquellos en los que los personajes sufren una crisis espiritual en

los que la carga existencial predomina sobre el sentido doctrinal (la boda y la Virgen).

La acción de los Milagros es sencilla con 3 elementos principales:

• la tentación, realizada por el diablo;

• La caída, sufrida por el pecador;

• El milagro, cuyo centro es la Virgen.

La obra adquiere unidad por ls intervención de un único protagonista principal, la Virgen.

Berceo escribe su obra con el fin de extender la devoción por María, para acercar al pueblo su figura, para

mostrar cómo la Virgen sabe siempre favorecer a aquellos que practican fervorosamente su culto.

I.3. Libro de Alexandre

I.3.I. Datos externos

I.3.I.I. Autoría

Es el Libro de Alexandre uno de los textos que en la edad Media europ3a se dedicaron a divulgar la historia

legendaria del emperador macedonio Alejandro Magno. No ser sabe quién fue el autor.

I.3.I.2. Datación

La fecha de composición del Alexandre no es tampoco conocida con exactitud. El Libro de Alexandre hubo

de ser compuesto en la primera mitad del siglo XIII, probablemente antes de 1260.

I.3.I.3. Fuentes

En tres grupos podemos distribuir las fuentes del Libro de Alexandre, atendiendo a la importancia de

utilización.

• En el primer Alexandreis, obra latino-medieval de Gautier de Chatillon;

• En el segundo Román d’Alexandre, la Historia de Preliis y la Ilias latina;

• En el tercer conjunto de escritos y tradiciones orales.

La utilización de tan gran número de fuentes muestra que al autor le interesaba obtener un relato lo más

exhaustivo posible. El método era el propio de las escuelas alfonsíes. Se utiliza un relato base y se añaden

noticias. Busca un nuevo significado, un mensaje distinto que transmite al receptor.

I.3.2. Análisis interno

I.3.2.I. El relato base y las digresiones

La la vida y leyenda de Alejandro Magno es el hilo narrativo principal del Libro de Alexandre. Junto a él se

inserta una serie de digresiones útiles para comprender mejor el texto.

I.3.2.2. Tratamiento del protagonista y carácter del relato

Alejandro Magno a lo largo del relato es presentado como un verdadero héroe épico. Se le hace vivir un

proceso de progresivo aumento de honra. Encontramos tratado al protagonista como un verdadero héroe

caballeresco.

I.3.2.3. Visión del mundo y significado

Alejandro ha sido caracterizado a lo largo del relato como un perfecto caballero y Rey medieval. Si figura ha

sido sometida a un proceso de medievalización. El significado, el mensaje inserto en el texto, tiene carácter

más general (didactismo y moralización). Giran las estrofas en torno a 3 temas principales:

• traición, cuando algún personaje sufre sus consecuencias;

• soberbia, cuando el héroe protagoniza los hechos y provoca su caída;

• menosprecio del mundo, cuando muere alguno de los agonistas.

Los 3 se reducen al último.

I.4. Libro de Apolonio

Fue considerado el Libro de Apolonio uno de los primeros escritos del Mester durante mucho tiempo. Su

autor debió de ser un clérigo culto. De dos obras extras el autor las principales noticias que inserta en su

relato: la Historia Apollonii regis Tyri, la fuente fundamental, y la Gesta Apollonii. Las recrea con libertad e

incluye nuevos datos. El Libro narra las aventuras y viajes del Rey Apolonio (es un libro de viajes). El trazado

de su argumento se ha realizado sobre la base de una sucesión de encuentros y separaciones entre los 3

protagonistas principales (Apolonio, Liliana y Tarsiana), originados por diferentes motivos y que desembocan

en un final feliz consistente en la reunión de todos estos personajes. Combina aventuras, mediante el uso del

recurso del contraste. Se emplean motivos folklóricos, que crean interés y justifican posteriores desarrollos de

sucesos. Los personajes son divididos de forma maniquea (buenos y malos). El desenlace de la obra es

presentado como premio a la virtud y a la confianza en Dios que se otorga al Rey Apolonio.

I.5. Poema de Fernán González

A mediados del siglo XIII (1240-1275), en el monasterio de Arlanza, por un clérigo de ese lugar y de nombre

desconocido, se escribió el Poema de Fernán González. El autor incluye una serie de motivos folklóricos y

un conjunto de noticias y datos procedentes de otras obras cultas del Mester. El autor ofrece un claro ejemplo

de la integración de la clerecia y la juglaria en el 200 español. La obra tiene un carácter épico. Es la narración

inventada del origen del convento de Arlanza, presentada al auditoriocon ánimo de lograr que los castellanos

emulasen a Fernán González y contribuyesen al mantenimiento del cenobio, lugar al que se

sentirían movidos a peregrinar. Su creador intenta hacer un canto a Castilla.

I.6. Otros escritos del Mester

Dos textos más del Mester, surgidos en el siglo XIII, son importantes:

• Los Castigos y ejemplos de Cáton, el Catón castellano, recoge los supuestos consejos dados por

Catón a su hijo. No contiene narración y consiguió mayor éxito en el siglo XVI.

• La Historia troyana polimetrica fue compuesta hacia 1270. Constituye un resumen en prosa

del Román de Troies, pero parafraseando con determinados episodios desarrollados en verso. Emplea

cuaderna vía, sextinas octosílabas, décimas de 4 y 8 sílabas y cuartetas heptasílabas.

5. Textos en prosa de la literatura didáctica

EL NACIMIENTO DE LA PROSA

El nacimiento de la prosa literaria romance es posterior a las primeras manifestaciones líricas o épicas. El latín

se va poco a poco sustituyendo como lengua de comunicación escrita, mientras que el romance irá ocupando

su lugar. En torno al 1200, una nueva sociedad requiere documentos legales y notariales comprensibles por

todos. Se haría cada vez más imprescindible redactar los textos jurídicos en romance. La necesidad de

crear un código legal básico para los territorios conquistados llevó a Fernando III a encargar una traducción

castellana del Foro Judicum, titulada Fuero Juzgo. En los últimos años de su reinado aparecen otros

ejemplares de prosa legislativa. A comienzos del XIII encontramos las primeras muestras de prosa

historiográfica en castellano, los Anales Toledanos.

La geografía jugó un papel mucho menos importante que la historia en las letras hispánicas del siglo XIII.

Poco después de 1222 se compondria en Castilla la Semejanza del mundo, el texto que nos ayuda a

conocer la concepción del mundo medieval. Con todo esto se iría forjando el castellano para convertirse en un

vehículo capaz de expresar conceptos cada vez más complejos.

PROSA DOCTRINAL

El siglo XIII viene marcado desde sus inicios por el amplio movimiento de reforma de la Iglesia, que dirige el

Papa Inocencio III con la convocatoria del IV Concilio de Letrán y por la consolidación de los “Estudios

Generales”. Los secretos lateranos se conocerían y aplicarían en la Península. De la primera mitad del siglo

XIII son los Diez mandamientos, una especie de manual de confesor, en el que se instruye al sacerdote

sobre qué ha de preguntar y cómo ha de proceder con el penitentes que confiesa sus pecados. Los

textos básicos todavía circularian en latín. La peculiar situación hispánica a pie para que en la literatura

religiosa se insista en la temática apologética.

PROSA DIDÁCTICA

Los primeros pasos de la prosa romance explican el afán por asimilar la cultura de los hombres del Al-

Andalus. Las traducciones del árabe al latín venían realizándose desde el siglo XII en distintos centros y ya en

la primera mitad del XIII se encuentran obras vertidas directamente al castellano (colecciones de dichos y de

cuentos). Este material didáctico se conocería en la Península por una obra escrita en latín por el conversó

Pedro Alfonso (disciplina clericalis). Las colecciones de dichos y de cuentos responden a unos mismos

planteamientos didáctico. Cuentos o sentencias se convierten en recursos adecuados para presentar unos

conocimientos. Subyace en todos estos textos una concepción del saber cómo un sistema acabado y

completo que plantea problemas de transmisión.

Colecciones de sentencias

Los dichos vienen atribuidos a filósofos de la antigüedad (Aristóteles, Sócrates, Platón) combinados con otros

de la tradición árabe o legendaria. Se distinguen distintos grados de complejidad narrativa. Todo ello hace que

vayan más bien dirigidos hacia un público entendido y que su posterior reutilización por parte de los autores

cristianos resulte más difícil. Siguiendo este camino entrarían en la Península 2 compilaciones de autores

árabes: Libros de los buenos Proverbios y Boccados de oro. Otra traducción del árabe, la Poridat de

las poridades, obra erróneamente atribuida a Aristóteles. Existen otras colecciones,

estrechamente conectadas con las orientales citadas, que parecen haber surgido en la Península. A ella

habría que añadirse un amplísimo número de dichos de sabios, cuya publicación descubrirá una tupida red de

contaminaciones. Los dichos se trasvasan de una a otra obra, pero con una nueva reordenación. El Libro de

los doze sabios es un manual para la educacion de principles, encargado por Fernando III hacia 1237.

Colecciones de cuentos

Dos son las colecciones de cuentos que llegan a la Península a través del mundo árabe:

• El Calila se organiza en 15 capítulos más 3 introducciones, que nos ayudan a conocer la legendaria

historia de su transmisión desde la India a Persia (I), la biografía novelada del traductor persa (II) y las

indicaciones del árabe Ibn al-Muqaffa’ para la cabal comprensión del Libro (prólogo inicial). Cada capítulo

constituye una historia independiente que encierra en sí distintos cuentos más breves, los cuales pueden

contener otros. El narrador de cada uno de los capítulos es un anónimo filósofo quien pretende

adoctrinar a un Rey, primero con un planteamiento teórico y después con su ejemplificación. En el

encontramos los 3 sistemas tradicionales para encarar cuentos: una estructura dialogada, una narración

enmarcada y la inserción de cuentos dentro de otros. Los cuentos surgen del diálogo entre los

personajes de la narración principal, quieren recurren a ellos para persuadir al contrario. El Libro transmite

unas formas de conducta práctica para cualquier individuo.

• El Sendebar presenta una historia similar en su motivo central. El hijo del Rey es condenado a

muerte por su padre debido a la acusación falsa de una concubina real. Pero la ejecución se ve

aplazada por la intervención de 7 consejeros que, con 2 narraciones cada uno, inclinan al Rey a favor de

su hijo. En los intervalos se presentará la malvada mujer quien narrará un cuento para restablecer

el equilibrio. En total se intercalan 23 relatos, todos en boca de personajes del marco, quienes consiguen

incidir con ellos en la trama principal. La narración que sustenta los cuentos es una curiosísima mezcla de

vestigios de antiguos ritos iniciáticos, combinados con motivos folklóricos. Los relatos insertados

responden al Fabliaux, aunque se insista la necesidad de seguir una conducta prudente y la

advertencia contra la maldad de todas las mujeres.

Serán las traducciones latinas de estas obras las que faciliten la amplia difusión de los cuentos y su paso a los

ejemplarios.

6. Orígenes del teatro medieval

Sólo algunos emperadores cristianos se atrevieron a tomar medidas contra el teatro, aunque siempre

moderadas, como la prohibición de representaciones en domingo o en días festivos. La desaparición del

teatro clásico se debió más a un cambio en los gustos que a las presiones ejercidas por la Iglesia; de hecho,

su decadencia había comenzado mucho antes de que el cristianismo fuese la religión oficial del Imperio. El

teatro clásico sólo seguía vivo en la lectura de unos pocos y en la memoria de otros. Continuaron las prácticas

teatrales de los mimos y los histriones que llegaron a alcanzar una considerable fama. Las disposiciones de la

Iglesia contra el teatro, a partir del siglo IX, pueden referirse al pecaminoso teatro clásico. Desde comienzos

del siglo VI, los escritores son incapaces de brindar una explicación más o menos correcta de lo que fue la

escena del teatro clásico. Ni siquiera los cultos escritores italianos del siglo XIV logran escapar de esa órbita.

Durante la Edad Media no pudo haber nada parecido a lo que fue el teatro clásico. También en otros

escritores de notable cultura, como Boccaccio o Enrique de Villena, la definición de la escena del teatro

clásico vuelve a incidir sobre los mismos aspectos. El hombre medieval nunca tuvo una idea exacta del modo

en que Terencio había llegado al público de su época. La aportación de la comedia elegiaca al desarrollo del

teatro del Medioevo fue nula en su conjunto. La Edad Media debía algo a sus ancestros ya que heredaba una

antigua tradición de espectáculos de carácter teatral y parateatral. Su oficio, en cambio más o menos

importantes, hundía sus raices en el pasado mas remoto. La Iglesia, que atacó frontalmente estas

formas teatrales, se sirvió del teatro desde muy temprano; por ello pronto estableció una clara separación

entre las representaciones que consideraba lícitas y aquellas otras que prohibía de manera

tajante. Según Young el canto Alleluia comenzó a adornarse con música y distintas letras para algunas de

las principales fiestas litúrgicas: el resultado constituye una sequentia. En

estas sequentiae o tropos están los inicios del drama medieval, cuyas modalidades dialogadas más

tempranas fueron el Quem quaeritis, la Visitatio sepulchri y el Officium pastorum. Es la evolución

del tropo la que lleva a otras formas dramáticas más complejas. Un paso decisivo lo constituyó el momento

en que el diálogo salió fuera del coro. Poco a poco, aparecieron nuevas formas, ajenas ya al propio acto

litúrgico. Desde el siglo XII, contamos con representaciones religiosas en lengua vernácula ligadas en

diferente grado a los modelos del drama litúrgico latino. La gran aportación del siglo XIII francés es

el teatro laico o profano. El teatro laico acudió a otros universos literarios cuando le pareció oportuno.

La llegada al teatro profano no supuso ni mucho menos la desaparición de las representaciones de asunto

religioso, como queda de manifiesto con el extraordinario éxito de los mysteres, centrados en la pasión,

muerte y resurrección de Cristo o de algún Santo ( su desarrollo llevará en el siglo XV). La última gran

aportación del teatro religioso en Francia es la moralité, de tipo alegórico, que surge a mediados del siglo

XIV, florece en el siglo XV y perdura a lo largo del siglo XVI. Sorprende la penuria del teatro en lengua

española. Son abundantes los nuevos testimonios procedentes de sinodos y concilios, que dan clara de de la

existencia de una rica tradición teatral litúrgica y paralitúrgica tanto en latín como en lengua vernácula. En

orden cronológico, el primero de los concilios en que reparan los historiadores del teatro medieval español es

el de Valladolid del año 1228. El texto era en latín.

Algunos sinodos nos permiten conocer algunas de las actividades dramáticas tradicionales de las catedrales e

iglesias del centro peninsular. Los sinodales son los de Castilla la Vieja. El estudio de estos

sinodales castellanos cuatrocientistas permite comprobar que disponemos de noticias de gran importancia

sobre representaciones teatrales mucho antes del Concilio de Aranda (1473).

Otro buen ejemplo es la Constitución de Fray Pascual de Ampudia. El Auto o Representación parece haber

sido el punto de partida y epicentro de esa rica producción teatral toledana. Importantes centros son la Iglesia

de Segovia y la Catedral de Toledo.

CAPITULO 2

1. Circunstancias y características

CIRCUNSTANCIAS

Desde que Alfonso X sube al trono del Reino de Castilla y León en Sevilla en el año 1252 (en 1369 se

entroniza Enrique II ) transcurre poco más de un siglo en el que la literatura en lengua vernácula recibe un

poderoso impulso que la afirma de una manera definitiva con la aparición de obras de elevada categoría

creadora. Cuando en 1369 ocurre el cambio de la dinastía a la familia de los Trastámara, se asegura en este

periodo la gran Reconquista sobre el dominio de los árabes en España. En torno de Tarifa se enfrentan los

cristianos y las los árabes. La batalla del río Salado acabó con la victoria del bando cristiano y Algeciras quedó

en manos de Alfonso XI. El reino árabe de Granada quedó aislada y apenas recibió el auxilio bélico del Norte

de África. En este periodo cesa el influjo intenso de la cultura árabe y queda sólo el que procede de la relación

entre los árabes del Reino nazarí y los reinos cristianos dominantes, de Portugal, Aragón y Castilla. Durante

este periodo los Reyes de Castilla siguen una política que tiende a la afirmación del poder real.

En los últimos años del periodo precedente se inició en Castilla la construcción de las catedrales góticas de

Burgos (1221), Toledo (1226) y León (1254). La cultura gótica se caracteriza por la confluencia de unos

elementos generales, procedentes de Europa, con otros que se encuentran en el lugar en que se realiza la

obra artística. En la literatura en lengua vernácula se muestra la manifestación de una nueva concepción del

mundo entre los individuos cultos de la sociedad.

CARACTERÍSTICAS

Institución y desarrollo de la clerecia vernácula

En este periodo la lengua latina mantiene su prestigio como medio para expresar las actividades elevades

del pensamiento y para los contenidos que deben conservarse en su integridad de origen. Pero la clerecia

atiende también a la difusión de algunos aspectos de esta cultura que no habían llegado hasta entonces a los

que no sabían el latín. En esta línea, los sermones fueron piezas oratorias que se expusieron en la lengua

local. Esta condición preponderante y las nuevas corrientes de la espiritualidad de las órdenes religiosas

aumentaron los esfuerzos de la evangelización que encontraban en los sermones una vía de gran eficacia por

la que el “pueblo de Dios” percibía ya un uso literario de la lengua. Los relatos religiosos fueron escritos en

lengua vulgar por clérigos que conocían la lengua latina y habían recibido las enseñanzas de las Artes

liberales; para acomodarse a la dignidad del contenido y ahora para que la lengua común elevase su

condición literaria.

La escritura de las obras supone un planteamiento diferente en su composición. El autor tiene ya una función

reconocida; compone la obra según una poética que él conoce a través de su experiencia literaria, en la que

actúan procedimientos artísticos probados. Se instituyen las formas literarias. Ambos medios, la escritura y la

oralidad, se implican en la medida en que los públicos amplían los gustos literarios y aparecen así estas

nuevas formas.

La prosa como institución cortesana

La aparición y desarrollo de la prosa literaria vernácula es posterior a la afirmación del verso. El esfuerzo por

valerse de la lengua común comenzó en la corte de los Reyes, en especial en lo referente a la redacción de

documentos y cuadernos de fueros y leyes locales. Esta corriente procedía también del lenguaje notarial que

se valía de un latín formulario por entre el que aparecían cada vez más palabras calcadas de las formas

vulgares. El empleo de la lengua vernácula para estos fines resulta más temprano en Castilla que en los otros

reinos cristianos de España y de la Europa occidental. Para que esta prosa aplicada a estos

usos cancillerescos alcance la condición de literaria se necesitó un medio social, con un fuerte prestigio

político, dentro del cual se desarrollan la nuevas obras literarias. El medio social fue la corte de los Reyes y

grandes señores. En este caso de la corte se desprende una manera de vivir, la cortesía, que guía y

reglamenta el trato entre los que constituyen esa corte, y desde allí puede valer como ejemplo de imitación

social. Esta cortesía obtuvo un gran número de manifestaciones.

De esto se pasa a aplicar estas maneras corteses de la conversación a los usos y a la escritura que impulsa la

aparición de una prosa literaria vernácula, adecuada para la enseñanza de las bondades civiles de la

cortesía. Esta corriente cultural de la cortesía lleva implícita las otras manifestaciones tocantes a la literatura:

lírica provenzal o lírica cortés, la clerecia y el juglar.

2.Alfonso X el Sabio: la prosa como menester de la corte

NOTICIA BIOGRÁFICA

Uno de los resultados de la política cultural de Alfonso X (1252-1284), fue la instauración de la prosa

literaria en la lengua castellana. Alfonso X quiso dotar a su reino de un cuerpo de conocimientos adecuado a

la circunstancia de la época, accesible a los que le rodeaban en la corte y a los que querían mantener este

grado cultural. El rey quiso unir las virtudes de la acción con las del saber. La divergencia que pudiera existir

entre el clérigo y el hombre de armas, se sobrepasa para fundir las virtudes de ambos en la figura real, de

acuerdo con una predestinación divina. Como Imperator Alfonso X se encontró con que la política que quiso

desarrollar en su gobierno no fue apoyada por la nobleza del Reino.

ALFONSO X, POETA: EL “CALILA”

La labor de Alfonso X tiene un antecedente inmediato en la actividad cultural de su padre Fernando III. En la

corte de este Rey acudieron trovadores. La primera obra en castellano con la que se relaciona Alfonso X es la

versión del Calila e Dimna y promovió la traducción.

ALFONSO X COMO “AUCTOR”

El impulso de Alfonso X contó primero con la organización de la Cancillería para su composición, y con

los escribanos y artistas que intervinieron en la confección de los códices. Así estableció la base del

escritorio en donde se realizaban las obras que cumplían su propósito. A su alrededor se juntó un grupo de

colaboradores escogidos entre los mejores de las tres leyes que convivían en su reino: la cristiana,

las árabe y judía. Este seminario de estudios estuvo dirigido por el Rey como promotor, vigilante y corrector

de las obras. Él era auctor en el sentido de promotor de la obra en conjunto reuniendo hombres y materiales,

y también como director que concertada el conjunto de la obra.

La vigilancia sobre los trabajos y el grado de la intervención del Rey fueron de índole diversa según la

condición de las obras. La riqueza de las ilustraciones que acompañaron la letra de los códigos pudo

lograrse en un escritorio como el Real que atrajo a artistas de la miniatura de otros reinos occidentales,

bizantinos y musulmanes. El rey sabio formuló un principio de la Semiótica al reunir en su obra la letra y el

dibujo para la exposición de un mismo contenido de comunicación, accesible por las 2 vías al lector.

LA PROMOCIÓN DE LA PROSA LITERARIA VERNÁCULA

El redactor tiene que:

• crear palabras nuevas, casi siempre del latín, cuyo significado se aclara con otro término o una

perifrasis;

• la sintaxis, establecida sobre la base de la construcción impersonal que es de la exposición de los

contenidos científicos o legales, se esfuerza por reflejar el rigor lógico que gobierna el propósito;

• La ordenación sistemática de materias tan extensas y diversas obliga a la disciplina en la formación de

las unidades de párrafos y capítulos para que se mantenga la cohesión de la unidad a lo largo de cada

libro.

Los que pudieran ser oyentes o lectores de obras son:

Primer grupo la familia real, señores, infantes, almirantes, caballeros e Hidalgos de linaje que

 

acudían a la corte y las damas que eran su compañía familiar o social.

En otro grupo los sabios de tida indole, amigos preferidos del Rey.

 

Último el Rey.

 

LA OBRA ENCICLOPÉDICA DE ALFONSO X

El conjunto de libros promovido por el Rey se nos presenta como una gran enciclopedia que reúne las

materias que estimó más adecuadas para su fin.

Si comparamos la obra de Brunetto Latini y la promovida por Alfonso X:

En Latini domina la idea de que las ciencias se supeditan a la política con objeto de que el gobernante

posea el conocimiento adecuado para el ejercicio del poder.

En Alfonso X se manifiesta una intención inversa: limita las cuestiones de la teología, incrementa la

historia tanto universal como de España, del conocimiento de la naturaleza elige las partes que actúan

más directamente en el hombre y cómo arte de la política formula la teoría del buen gobierno en una

proposición general y se ocupa del ocio con libros de un entretenimiento propio de la corte.

LOS LIBROS PROMOVIDOS POR ALFONSO X

Literatura del ocio

Los libros de axedrez, dados e tablas reúnen un tratado de varios juegos, que procede de fuentes árabes y

es una propuesta del Rey para que prospere un orden de entretenimiento intelectual en la corte.

Literatura científica

Alfonso X hizo escribir los libros para un conocimiento del mundo físico que pudiera tener algún influjo sobre el

hombre. Estos libros son los peor conocidos de su labor cultural ( de astronomía y astrología).

La literatura política

Las siete partidas es un libro que representa el propósito de establecer un fundamento jurídico para ordenar

el Gobierno del Reino. En ello se representa un gobierno perfecto y el propósito que lo guía es promover la

función de la autoridad real ( el Rey verificó su redacción). Fue elaborada con un grupo de colaboradores:

Ruiz, Martínez, Roldán y los alcaldes mayores de Sevilla y Toledo. El contenido de la obra se desarrolla en 7

partes:

1. A las leyes en general y a las canónicas;

2. A las leyes públicas, de gobierno y de administración;

3. A la justicia y a su administración, y a la propiedad;

4. Al matrimonio y a los parentescos;

5. Al comercio por mar y por tierra y a la Hacienda;

6. A los testamentos;

7. A los delitos y sus penas.

Los fundamentos proceden en parte del derecho romano y de las leyes de la época.

Literatura histórica

La parte relativa a los libros de historia fue la más importante desde el punto de vista literario. Dos fueron las

obras de Alfonso X de esta clase: la Estoria de España y la General Estoria, coincidentes en propósitos,

pero de diferentes contenidos. En la elaboración de estas obras se utilizaron las precedentes historias

latinas y fuentes árabes, poema épicos juglarescos.

La General estoria, de todas las obras del escritorio real es la más elaborada en cuanto al proceso de la

elección de las fuentes y a su tratamiento literario. Alfonso X, a través del ejercicio de las Artes liberales

orienta e impulsa la labor de los sabios que lo rodean hacia los campos de conocimiento que mejor sirven el

hombre de su tiempo, radicado en la corte real, y desde ella a cuantos puedan recibirla. Estos propósitos

fundamentales, de acuerdo con el contenido didáctico que ed propio de la literatura medieval, sirven también

desde el punto de vista religioso para el mayor de los negocios humanos del cristiano, que es el de la

salvación del alma. La actividad que promueve el Rey representa un enriquecimiento de la conciencia civil de

sus súbditos, oyentes o lectores en potencia de esta obra. La ciencia, la ley y el entretenimiento adquieren así

un sentido ético que se aplican a la vida de los hombre. La prosa medieval castellana que promueve Alfonso

X cuenta con libros poéticos de la Antigüedad (Ovidio, Lucano y Estacio). A tales obras antiguas se añadieron

otras de la Edad Media (Román de Troie y el Román de Thèbes). Con esta penetración de los libros poéticos

en la prosa literaria de la historia se prepara la creación de los libros de caballería y de los sentimentales. La

escritura sobrepasa la época del tanteo y vacilación propia del periodo de orígenes, con criterios distintos.

Este sistema posee ya la suficiente homogeneidad como para servir como base a una lengua literaria.

3. Otras obras didáctico-narrativas

El hijo de Alfonso X, Sancho IV y su sobrino, Don Juan Manuel, se esforzaron por seguir el ejemplo del gran

estudioso y mecenas. Diversas son las formas de prosa cultivadas desde finales del reinado de Alfonso X

hasta la segunda mitad del siglo XIV.

CASTIGOS E DOCUMENTOS

El Libro de los castigos e documentos reseña una gran cantidad de enseñanzas mezcladas con

narraciones de variado origen. Las enseñanzas tienen diferentes procedencia cultural y se inspiran en el

pensamiento aristotélico. Algunas son reelaboraciones de tradiciones orales o históricas locales. Otras poseen

una fuente bíblica o clásica o árabe.

LA GRAN CONQUISTA DE ULTRAMAR

La prosa histórico-novelesco encuentra expresión en la Crónica Troyana.

La gran conquista de Ultramar representa el primer ejemplo relevante en la literatura española, de la

estructura narrativa que, más tarde se llamaría novela y el primer exponente de relato caballeresco antecesor

de las novelas de caballería. La difusión de estos 2 últimos libros, en cuya trama principal se intercalan otras

leyendas de tema también caballeresco y la divulgación simultánea de otros relatos de caballería, favoreció el

surgimiento y la consolidación del gusto por estos relatos (de fuente Carolingio, Bretón, clásica o árabe). El

nuevo gusto se resguardó arropándose en dicha componente y su tono peculiar sumándose a la misma.

“EL CABALLERO ZIFAR”

La novela de Zifar, con la que se inicia el gran filón de los libros de caballería, es atribuida al archidiácono de

Madrid, Martínez originario de Toledo (1301). La novela se compone de 4 partes heterogéneas entre sí, en las

que se combinan elementos y temas caballerescos, didácticos y hagiograficos. La primera de ellas está

inspirada en la leyenda griega de san Eustaquio. En la figura del Zifar, el perfecto caballero cristiano, se

combinan las virtudes ascéticas de renuncia y paciente espera con las cualidades ideales de la nobleza y

austeridad propias del caballero andante medieval. Y junto a estos elementos está también, en clave

antitética, la figura del Escudero.

DON JUAN MANUEL

La prosa del siglo XIV tendrá en don Manuel un autor de gran prestigio intelectual y una valiosa y aristocrático

defensor de una ideología y de una moral que la indiscutible y monolítica solidez de antes. Don Manuel, hijo

del infante don Manuel, nace en Escalona cerca de Toledo, en 1282. Inicia la carrera de las arañas y de la

política en defensa de los intereses dinásticos y del universalismo católico y regio bajo el magisterio de su tío

Alfonso X. A una edad madura empezó la redacción de una serie de obras didácticas. En él, el ansia de saber

se perfecciona ante la necesidad de hacer historia individualizando los cauces de la tradición nacional; las

primitivas formas de la prosa castellana evolucionan dirigiéndose hacia una consciencia individualizada del

literato que, en la creación artística, realiza y satisface la inquietud y la problemática del propio trabajo

intelectual. Los textos más conocidos son el libro del caballero y del escudero, el libro de los estados y el

libro de los ejemplos del Conde Lucanor et de Petronio. Su producción menor comprende muchas obras,

una aparte de las cuales se ha perdido (libros de los cantares, de las reglas cómo se debe trovar, el libro

de los ingenios, el libro de los sabios y el libro de caballeria) y otra ofrece ciertas dificultades para su

correcta identificación y debida atribución (crónica abreviada y la Crónica complida). Hay también otra obra

el libro de los castigos y consejos que fizo son Johan Manuel para su fijo, un libro que describe su vida íntima.

Libro del caballero y del escudero

El Libro libro del caballero y del escudero sigue bastante fielmente el esquema narrativo del catalán Libre

del ordre de cavalleria de Ramón Llull. Narra la historia de un joven escudero escudería de modesta

condición social, al acudir a las cortes convocando por el Rey, se encuentra con un viejo caballero que había

abandonado la caballería para hacerse ermitaño. El viejo enseña al escudero cuál es el mejor estado del

mundo, iniciando al joven en la caballería. El muchacho interroga en sucesivas ocasiones al antiguo caballero

convertido en ermitaño, quien oportunamente le responderá definiéndole el significado. Al concluir las

preguntas y las respuestas el viejo muere y el joven asiste respetuosamente a su entierro. El marco narrativo

es fiel al esquema del relato doctrinario del siglo XIV, se halla representado por el sereno diálogo mantenido

entre el Sabio anciano y el joven discípulo. La perfecta educación y la cumplida adquisición del saber son

presentadas según los modos imperantes para la transmisión generacional de la experiencia vivida.

Libro de los Estados

El Libro de los Estados trata sobre el estado de los laicos y se compone de 2 partes:

1. La primera fue escrita en un momento de crisis existencial y espiritual del autor. Don Juan en el relato

se halla inequívocamente presente bajo las vestiduras de Julio, el protagonista, quien llega a la corte del Rey

Morován procedente de las tierras de Castilla, donde ha sido preceptor del infante don Johas. En esta parte el

autor ilustra los motivos didácticos con una amenidad discursiva nueva en la literatura castellana. Los

elementos autobiográficos allí presentes sirven para reavivar el relato y hacer fresca, genuina y elegante la

exposición.

2. La segunda se ocupa de problemas religiosos. El tema central de esta parte tiene que ver con el

conflicto de religiones. Johas, hijo del Rey pagano Morován, tiene por preceptor a Turín, quien

diestramente habia evitado instruirlo sobre qué cosa era la muerte y el dolor. Esta historia fue extrauda

de una critianizacion medieval de la leyenda de Buda.

La amarga representación de la realidad encuentra en los esquemas del didactismo escolástico medieval el

“mundo resolutorio”. La ideología del cristianismo medieval muestra signos de vestustez y deja filtrar espirales

de luz que iluminan los sentidos negados o mortificados. Ub sutil sentimiento de melancolía se insinúa en las

páginas del libro de los Estados, que participa también del expansivo estremecimiento que recorre a la cultura

Europea de la época en cuanto a retomar los valores positivos del cuerpo.

El Conde Lucanor

En el libro de los exiemplos del Conde Lucanor et Patronio, formalmente una “fabliella” propia de su época y

según Don Juan Manuel había encerrado el material doctrinario y moral en un esquema de moda y útil. Los

“enxiemplos” aparecen como formas deleitables del hecho narrativo, haciendo grata su lectura y la adquisición

de sus contenidos morales. El Conde Lucanor refleja una multiplicidad de elementos provenientes, bien

directamente de la tradición oral musulmana a través del arraigado y muy difundido conocimiento de la

narrativa oriental, resumida en España en libros tales como la Disciplina clericalis, Calila e Dimna,

Sendebar y Barlaam y Josaphat.

En el ecléctico y muy moderado estilo de don Juan Manuel, toda esta variedad de temas novelescos fue

asumida y fusionada uniformemente, como materia integrante y perteneciente ya a la tradición cultural

nacional. El mayor valor narrativo del Libro del Conde Lucanor reside en haber logrado hacer decir la

anécdota el mensaje que ésta en realidad contiene y en motivar la acción de los personajes; en ajustar los

diálogos a una armónica representación y la intencionalidad de la fábula. Los temas originarios de la tradición

novelística oriental en la que son Don Juan Manuel se inspiró, se hallan marcadamente caracterizados por

sensuales descripciones y por elementos eróticos tratados con audacia y crudeza. El libro del Conde Lucanor

ofrece una estructura sobria y uniforme en la presentación de sus 51 ejemplos: en cada uno de ellos:

• Lucanor plantea un problema moral o práctico a su preceptor Patronio;

• Patronio responde mediante un apologo, una historia o una fábula de la que extrae una moraleja o un

consejo de validez general que él Conde asimilará, reduciéndose todo en un rústico verificado que

pone punto final al fragmento.

Los 51 ejemplos están precedidos de un prólogo programático en el que hay la finalidad del libro.

A los “enxiemplos” sigue una segunda parte del libro, constituida por un breve diálogo entre 2 personajes que

da pie a una árida relación de 26 máximas y sentencias que nada añaden al relato. El modelo del libro

representa una asimilación del modelo expositivo de la didáctica escolástica medieval y del modelo narrativo

de forma diálogica con diversos niveles metadiegéticos propio de la literatura árabe. La secular relación

existente entre las tradiciones narrativas orientales y las tradiciones didácticas y narrativas occidentales,

mediolatinas y romances da lugar a la formulación de un renovado esquema organizativo del relato.

4. El Libro del Arcipreste de Hita

El texto de Juna Ruiz, Arcipreste de Hita, con sus 1551 cuartetas cuartetos de alejandrinos (en cuaderna vía

o monorrima), redactado en castellano (con injertos latinos, provenzales, catalanes y en árabe

vulgar) escrito durante la primera mitad del siglo XIV y redactado en 3 manuscritos, se inscribe en ese género

de poesía docta que tenía por representante más insigne al Libro de Alexandre. Existe una diferencia

sustancial entre ambos textos en las cuartetas carreras del libro del Arcipreste se encuentran

intercaladas poesías líricas, mientras otras han sido recogidas al final del mismo. El estilo juglaresco que él

se atribuye a sí mismo, las fórmulas con las que se dirige a su público, el evidente deseo de divertir y la

manifiesta aseveración de haber escrito versos por encargo, lo incluyen en la juglaria. Sus composiciones

octosilábicas y según variadas combinaciones estróficas (octosilábos, heptasilábos, senarios y pentasilábos-

estrambote) le asignan una plaza de innovador en la historia de la poesía lírica española (narrativa y

burlesca).

La diversidad de las composiciones, la multiplicidad de las rimas, los artificios (estrofa capfinida) y la variedad

en la disposición de las palabras, justifican su orgullo cuando en la introducción del libro ofrece su magisterio

a quien desee dedicarse al ejercicio de la métrica. Él quiere proponer otros modelos.

La ejecución oral más el acompañamiento musical aumentan la eficacia y la variedad de la obra que él

había compuesto para ser leída.

El Libro fue traducido al portugués. En los siglos sucesivos los testimonios fueron numerosos pero muy

escasa su presencia en las bibliotecas y colecciones. Del autor del libro se sabe el nombre y su condición que

han sido recientemente confirmados por un documento eclesiástico toledano de 1330. Hita, en la provincia de

Guadalajara, era una localidad de considerable importancia y allí habitaba la comunidad judía.

Juan Ruiz fue encarcelado por orden del arzobispo de Toledo (don Egidio de Albornoz) y allí escribió el

poema. El Libro vendría a ser una especie de novela picaresca, un antecedente del Lazarillo.

La desorientación sobre el particular proviene también de la polivalencia de la expresión buen amor, de la

que se extrajo el título de la obra y que él utiliza ya como expresión abstracta, ya como antónima de “amor

loco”, ya como equivalente a “amor cortés”. De la obra se deduce el normal “curriculum” del autor en

los estudios liberales, en los eclesiásticos y en los canónicos.

En las escuelas la lectura de los autores se hallaba precedida por una introducción o accessus, del cual

formaba parte esencial la definición de la obra, que en caso de que fuese literaria se encontraba bajo la égida

de la ética.

Empírico y atento al detalle concreto y preocupado por los valores trascendentes, el escritor medieval capta la

pluralidad de sentidos en las cosas, los lugares, las situaciones y la escritura; sentidos múltiples propuestos

por lo que el autor puede atenerse a la letra aunque sea grosera y escabrosa.

Con el accessus que también se escribía en forma de sermón comprendemos mejor la introducción del libro

de Juan Ruiz, quien inspirándose en un versículo de un salmo (31:8 intellectum tibi dado), enumerará las 3

facultades humanas:

• El intelecto;

• La voluntad;

• la memoria.

Y la predicación indicará el propósito del libro.

El deleite del público no era sólo previsto sino deseado y constituía uno de los principales fines de su obra,

siendo buscado con especial placer a expensas de la reputación del Estado eclesiástico.


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DESCRIZIONE APPUNTO

Riassunto per l'esame di Letteratura spagnola, basato su appunti personali e studio autonomo del testo consigliato dal docente Simini Diego: Historia de la literatura espanola, Catedra. Gli argomenti trattati sono i seguenti: "capitulo preliminar", "la literatura espanola, desde sus comienzos hasta 1252. Periodo de origenes de la literatura vernacula", "afirmacion de la literatura medieval espanola desde 1252 a 1369", "madurez de la literatura espanola (1369-1474)", "el reinado de los reyes catolicos".


DETTAGLI
Corso di laurea: Corso di laurea in lingue culture e letterature straniere
SSD:
A.A.: 2018-2019

I contenuti di questa pagina costituiscono rielaborazioni personali del Publisher francescacaropreso di informazioni apprese con la frequenza delle lezioni di Letteratura spagnola e studio autonomo di eventuali libri di riferimento in preparazione dell'esame finale o della tesi. Non devono intendersi come materiale ufficiale dell'università Salento - Unisalento o del prof Simini Diego.

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