Lectorado mediation
Españoles e italianos - Juan Arias
Según el autor, los italianos son: más retóricos, más diplomáticos y conciliadores, no soportan la disciplina y a menudo no respetan la ley, son más sentimentales y aduladores, llevan en la sangre el sentido de la estética y de la belleza, son supersticiosos y están caracterizados por la gelosia y la pillería.
En cambio, los españoles son más directos y drásticos, más pasionales y machistas, más nacionalistas, más caballeros y están caracterizados por la envidia y el heroísmo (son más honrados y sinceros). El español se rompe, el italiano se dobla. El carácter hispano está hecho de acero, el italiano de goma.
España cañí - Rosa Montero
Los estereotipos pueden ser divertidos (si no abarcan temáticas demasiado delicadas) y también útiles para evitar choques culturales. Pero al mismo tiempo, pueden ser negativos y perjudiciales.
La sociedad española es muy distinta de lo que fue hace años, ha cambiado enormemente. España está saliendo del aislamiento de dos siglos, pero hay nuevas costumbres deleznables (=despreciables) y ridículas. Los demás países de Europa, cuando piensan en España, se imaginan la guerra civil, viejos enlutados y con los gorros típicos, un pueblo pobre, inculto, dictatorial, retrasado, con mujeres que tienen que saber cómo salir del paso y sobrevivir con el machismo español, la represión contra ETA. Todavía existen muchos estereotipos. Son tan cómodos los estereotipos, te tranquilizan con su espejismo (=ilusión óptica), te ahorran el esfuerzo de pensar y son doblemente útiles ya que engordan el orgullo patrio y te hacen sentir superior al vecino.
Movimientos migratorios: ¿billetes de ida y vuelta?
Tradicionalmente, el pueblo español ha sido migrante. Durante muchos años y hasta mediados del siglo XIX se trataba de desplazamientos cortos, pero en las últimas décadas de este siglo empezó una de las migraciones más importantes que ha vivido España: la emigración hacia América. Las causas de la emigración han sido básicamente económicas.
- Hacer las Américas → En algunas regiones de España (principalmente en Galicia, y por eso a los españoles los llamaban “gallegos”) el hambre obligó a mucha gente a emigrar. Los principales países receptores fueron Argentina, Cuba, Chile, México, Venezuela y Uruguay ya que ofrecían grandes oportunidades de empleo, y gran afinidad cultural y lingüística a los inmigrantes españoles (a esta migración se la llamó “hacer las Américas”).
- El exilio republicano, una migración forzosa → con la Guerra Civil española se produjo una nueva salida masiva de españoles que huían de la dictadura franquista porque temían ser detenidos o ejecutados por oponerse al régimen. El exilio empujó a miles de personas fuera de su país (Argentina, México, Francia) en búsqueda de refugio (muchos entraron de forma clandestina a otro país).
- España después fue también un país de acogida para exiliados políticos latinoamericanos, cuando sus países estaban gobernados por dictaduras entre las décadas de 1970 y 1980.
- La emigración a Europa → una vez acabada la II Guerra Mundial, los países europeos necesitaban mano de obra, y millones de españoles se dirigieron a Francia, Alemania, Suiza, Bélgica y el Reino Unido en busca de empleo.
- España, un país atractivo → España ha pasado de ser un país emisor de emigrantes a ser receptor de un intenso flujo migratorio. La mayoría de los inmigrantes provienen de América Latina y África.
Motivos para ir a España:
- Desarrollo económico
- País dentro de la UE
- Cercanía geográfica con África (Gibraltar)
- Antepasados
- Prestaciones de sanidad y educación gratuitas
- Cercanía cultural y lingüística con América Latina
Si bien la mayoría de inmigrantes entran en España de manera legal, muchos se quedan en situación irregular, otros llegan en embarcaciones precarias (pateras y cayucos) y entran al país de forma ilegal por las costas andaluzas o canarias.
Inmigración a la Argentina (1850-1950)
Tomada la decisión de migrar, se emprende la travesía. Primero hay que conseguir la autorización para embarcar. A los inmigrantes se les exigió: ser preferiblemente europeos, ser de sana y robusta constitución, exenta de enfermedades y malformaciones que alteran su capacidad de trabajo, asegurar que no iban a Argentina a pedir dinero (mendicidad) o prostituirse, declarar su religión y residir en zonas determinadas. Un defecto físico podía impedir la salida de un viajero, por eso había que recurrir a sus influencias (colma) y corromper a alguien.
Los que emigraban dejaban inacabados (truncados) los estudios y se iban buscando amparo y un destino mejor. Se trataba de hacer un viaje penoso, en la estrecha cucheta del camarote y había que aguantar el desazón, la inquietud y las penurias del viaje.
En el puerto, los extranjeros arribaban a la nueva tierra y allí había reglamentos que cumplir. Al registro civil se les proporcionaría el documento argentino, los empleados de Inmigraciones no entendían sus nombres y terminaban inscribiéndolos por aproximación con traducciones bárbaras, así que nadie traspasaba de las oficinas de documentación con el apellido indemne.
Canarias, la puerta de atrás de Europa
Canarias (y más en detalles Tenerife) es la puerta de atrás de Europa → es decir que la puerta principal es Gibraltar para los inmigrantes del Norte de África (Marruecos, Túnez, Argelia), pero Canarias representa una entrada a Europa para los inmigrantes subsaharianos, de todas formas sin ser el destino final.
Los inmigrantes llegan a Tenerife mediante cayucos (embarcación de madera de 20 metros que se utiliza en la costa noroeste de África para pescar). Estos flujos de personas están provocados por la desesperación, el ansia de huida de la desastrosa situación en el continente africano. La travesía es una aventura oceánica arriesgada a causa del estado del mar, y está organizada en sus países por mafias que se enriquecen a costa de quienes quieren huir de una situación de miseria y hambre.
Las embarcaciones llegan a Tenerife en una zona enfocada al turismo de lujo, pero las islas tinerfeñas no son el destino de los inmigrantes, ya que estos se dirigen hacia las grandes capitales europeas. Hay una lancha de Salvamento Marítimo que está encargada de acudir hasta los cayucos avistados y guiarlos hasta la orilla, y sale a alta mar para ayudar al rescate de los inmigrantes.
Dependiendo de sus condiciones, los africanos son guiados por la lancha hasta el muelle o socorridos directamente a bordo. Su objetivo es salvar vidas en el mar y lo primero que hacen es buscar menores en los cayucos que serán distribuidos entre otras comunidades. Los inmigrantes suelen presentar quemaduras de sol, deshidratación e hipotermia. Una vez en tierra, los atiende la Cruz Roja y de ahí son trasladados a los centros de acogida.
Las mafias cobran altísimo peaje, de hecho uno de cada tres emigrantes que emprende el viaje hacia Canarias pierde la vida en el océano. La muerte es el más alto de los peajes que pueden llegar a pagar estas personas a cambio de una posible entrada a Europa. Las mafias africanas de trata de personas piden elevadísimas sumas de dinero a los emigrantes para facilitarles el medio de transporte y el guía que acompañe su trayecto. Un pasaje cuesta entre 300 y 350 euros, y la mayoría de los inmigrantes paga a una mafia que le organiza el viaje pero no le garantiza una llegada. Hay otras muchas tarifas que se ven obligados a abonar y detrás de la desesperación casi siempre se esconde el abuso.
Las medidas tomadas hasta hoy han resultado erróneas ya que los inmigrantes continúan llegando diariamente. El esfuerzo de vigilancia de la costa ha resultado ineficaz ya que controlar toda la costa africana es imposible. El gobierno de Canarias exige al central una solución rápida al tema migratorio, ya que la situación es considerada como límite.
La repatriación de los inmigrantes es otro de los problemas, de hecho para que un inmigrante sea devuelto a su país de origen es necesario que ambos gobiernos lleguen a un acuerdo. Pues la única solución posible sería una sostenible ayuda económica a los países africanos, pero ese es un tema tan complicado como la disolución de las fronteras económicas. Por eso hay un vuelo muy barato de Iberia que está conocido como “vuelo patera”, sale de noche y acerca a la península a algunos inmigrantes que conseguirán atravesar en pocos días España y salir hacia las grandes capitales europeas.
Medicina contra el racismo
Los españoles piensan que los inmigrantes son delincuentes, se aprovechan de la sanidad pública y que no se integran. Pero estos son rumores, y en Barcelona se ha decidido organizar cursos de formación para ser “agente antirumor”. De hecho, hay que combatir los rumores, los prejuicios y los estereotipos mediante el diálogo. Los prejuicios se originan de la desinformación.
Por ejemplo, en Barcelona se ha extendido la idea que los inmigrantes que abren una tienda de alimentación pueden abrir por la noche y los domingos, y los españoles no. Lo cierto es que hay una norma municipal que permite abrir de noche y festivos a las tiendas con una superficie inferior a los 150 metros cuadrados y además muchos pakistaníes están dispuestos a trabajar por la noche y los domingos, horarios en los que los españoles prefieren no trabajar.
El objetivo de los agentes antirumores no es convencer a las personas con muchos argumentos, sino hacerles reflexionar sobre los rumores: pedirles que expliquen el rumor, hacerles conscientes de su fuente de información, proponerles el debate y hacerles dudar usando el sentido común y preguntas que obliguen a reflexionar.
Los 12 rumores que los españoles tienen sobre los inmigrantes son:
- Nos invaden
- Copan las ayudas (todas para ellos)
- Reciben ayudas para abrir comercios
- Abusan de los servicios sanitarios y colapsan las urgencias
- Son incívicos
- Bajan el nivel de la escuela
- Nos hacen perder la identidad y no se quieren integrar
- Nos quitan el trabajo
- Viven apiñados y bajan el nivel de los pisos
- Sobreocupan y hacen mal uso del espacio público
- Son una carga por el estado
Inmigrantes en la escuela
La presencia de extranjeros en las aulas es un problema con tendencia a agravarse. Los extranjeros son de procedencias muy diversas y con exigencias distintas, además algunos son extranjeros económicos que llegaron a España de países pobres para huir de la miseria.
Proceden de países de culturas distintas y de sociedades agrícolas: en nuestra sociedad urbana se encuentran en una situación de inferioridad a la hora de encontrar trabajo → aceptan trabajos mal remunerados y con condiciones miserables a causa de la dependencia económica. Por eso viven en zonas marginales y son víctimas de discriminación por parte de sus vecinos que creen que les quitan el trabajo y las ayudas sociales.
El modelo de escuela que necesitamos: nos estamos acercando a sociedades pluriculturales y la escuela no sólo debe formar buenos ciudadanos sino que tiene que respetar todas las diferencias y todavía no hay un sistema educativo adecuado para afrontar la pluriculturalidad.
- Presencia de alumnos de Magreb, del lejano oriente y de la UE
- En algunas comunidades la enseñanza ya utiliza dos lenguas
- Aprendizaje de lenguas extranjeras en la escuela
Huir o morir, el largo y desesperado viaje de los refugiados - Laura Corps
Familias enteras intentan huir de Afganistán, donde viven amenazados por los talibanes. Por eso llegan a Irán y a menudo los rechazan, y tienen que separarse e ir a países lejanos y desconocidos como Grecia, mediante una terrible travesía, sin poder comunicar con su familia y decirle que están sanos y salvos.
Vicky Bolaños es una periodista y voluntaria que se fue a Lesbo después de ver un video de la guardia costera griega que intentaba hundir un barco con refugiados. Conoció a Torfwan, niña que huyó de Afganistán en condiciones infrahumanas, porque en esos países es la huida o es la muerte. Los inmigrantes llegan a Lesbo y no saben lo que va a ser de ellos, si se quedan allí o tienen que irse otra vez.
La mayoría de ellos en sus países tenían una vida completamente normal, con estudios y trabajos, y tras ser expulsados, engañados, violados y torturados Vicky intenta ayudarlos y devolverles la dignidad perdida. Los niños llevan años sin escolarizar y todos viven en una situación de incertidumbre de no saber cuándo ni dónde podrán continuar con sus vidas. La UE europea y Turquía llegaron a un acuerdo para expulsar a Turquía a todos los migrantes que llegaron a las islas griegas del mar Egeo, y por cada expulsión la UE realojaría un refugiado sirio en su territorio: ahora hay miles de personas atrapadas en los campos que han llegado antes de este acuerdo.
Para poder iniciar los trámites tienen que solicitar un encuentro con las autoridades a través de Skype, pero hay que tener en cuenta que no hay electricidad ni wifi en los campos y hay demasiada gente intentando llamar. La situación es muy dramática y con medidas como el visado humanitario podríamos evitar este sufrimiento y pérdida de dinero. Los europeos los juzgamos con nuestra visión del primer mundo, deberíamos ayudarlos más ya que se trata de gente arruinada, llegada a Europa gracias a traficantes de personas y que ahora además sufren una sangría económica.
Se trata de personas que llegan de pueblos donde los guerrilleros islámicos los amenazaban con matarlos, y quieren ir a cualquier lugar en el que no peligren sus vidas.
Vicky afirma que las historias de los migrantes se han quedado dentro de ella y de los miles de voluntarios de todas partes del mundo que han conocido estos casos, ya que los voluntarios ofrecen escucha y consuelo y a veces también las medidas para recibir consultas a abogados.
Refugiados, la lucha por reagrupar a la familia - Vicky Bolaños
Hay muchos refugiados residentes en España que vienen de Siria, un país en guerra desde hace cinco años y en el que la situación para sus habitantes es insostenible. Después de un viaje lleno de peligros se enfrentan a nuevos retos, como construir sus vidas en un país con otro idioma, otras costumbres, con millones de personas en paro, pero muy lejos de la inseguridad y de la muerte.
Tarek, contable, escapó de Damasco con su familia y entraron a la Unión Europea a través de España. Esta familia solicitó el asilo cuando entró en Melilla, les hicieron una entrevista personal previa a admitir su solicitud y permanecieron un mes en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla. Aquí había demasiadas personas, la gente tenía que dormir en el suelo, no había médico, tuvieron que vivir muchas penalidades.
La familia de Tarek acabó en Murcia, donde recibieron ayuda para el alquiler y otras necesidades básicas, enfrentándose a un proceso de integración en una nueva sociedad.
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