Ominide 1125 punti

El caminante sobre el mar de nubes

El caminante sobre el mar de nubes es un conocido cuadro del pintor romántico alemán Caspar David Friedrich, que fue realizado en 1818. Se trata de una óleo sobre tela que mide 74,8 centímetros de ancho por 94,8 centímetros de altura y que encierra todas las caracterìsticas de la corriente cultural del Romanticismo Alemàn. Actualmente se conserva en el Kunsthalle de Hamburgo.

Autor, vida y estilo


Caspar David Friedrich fue un pintor paisajista del romanticismo alemán del Siglo XIX, generalmente considerado el artista alemán más importante de su generación.
Friedrich maduró en una época en la que crecía la desilusión en toda la clase media europea dando lugar a una nueva apreciación de la espiritualidad; en efecto, tratò de representar la naturaleza como una «creación divina, que debe ajustarse contra el artificio de la civilización humana».
Es conocido por sus paisajes alegóricos de su periodo medio que muestra figuras contemplativas opuestas a cielos nocturnos, nieblas matinales, árboles estériles o ruinas góticas. Su interés primario como artista era la reflexión de la naturaleza y su trabajo, a menudo simbólico y anti clásico intenta dar una respuesta subjetiva y emocional al mundo natural. Las pinturas de Friedrich establecen la presencia humana en una perspectiva disminuida en contraste a extensos paisajes, reduciendo las proporciones a una escala que dirige la mirada del espectador hacia su dimensión metafísica.
Los trabajos que Friedrich realizó le trajeron renombre muy temprano en su carrera, y contemporáneos suyos lo describían como el hombre que había descubierto «la tragedia del paisaje»; sin embargo, su obra cayó en desgracia durante sus últimos años y él murió en la oscuridad.

Contexto històrico


El Romanticismo es un movimiento cultural y político originado en Alemania y en el Reino Unido a finales del siglo XVIII como una reacción revolucionaria contra el racionalismo de la Ilustración y el clasicismo, confiriendo prioridad a los sentimientos humanos; en efecto su característica fundamental es la ruptura con la tradición clasicista basada en un conjunto de reglas estereotipadas.
En cuanto al contexto histórico, se produce en Europa una serie de acontecimientos revolucionarios que marcan el inicio del nuevo orden social. La Revolución Industrial asentaba los ideales liberales y significaba el auge burgués, la Americana creaba los derechos individuales y la Francesa proclamaba la libertad, igualdad y fraternidad de los pueblos.

Corriente pictòrica


En cuanto a la pintura, Alemania sufre la influencia del movimiento literario «Sturm und Drang» (Tormenta e ímpetu), que defiende la sensibilidad individual sobre las ideas del Siglo de las luces.
Caspar David Friedrich fue un pintor de carácter atormentado, y es considerado el representante más genuino y singular de la corriente pictórica del romanticismo alemán; cultiva principalmente el paisaje, con ruinas góticas, noches, cementerios y espacios helados que transmiten una sensación de melancolía y angustia.
En todo caso, la suya es una pintura que merece designarse como la de la Naturaleza espiritualizada. Sus motivos predilectos son las colinas de Sajonia y las costas del Báltico, con sus playas desiertas y sus rocosos acantilados. La cuidada ejecución de sus obras y sus colores ácidos contrastan extraordinariamente con la aguda tensión emocional que se desprende de esos paisajes.
Debido a que el Romanticismo es una manera de sentir y concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo que se presenta de manera distinta y particular en cada país donde se desarrolla, incluso dentro de una misma nación, se manifiestan distintas tendencias proyectándose también en todas las artes.

Objetos


La obra representa a un viajero, al que se ha identificado con el propio Friedrich, que se encuentra de pie en lo alto de una montaña elevada, mirando un mar de nubes que queda debajo. El viajero se encuentra de espaldas. Viste de negro. Adelanta una pierna y se apoya en un bastón. Se pueden ver los picos de otras montañas saliendo entre la niebla, mientras que una cadena de enormes montañas ocupa el fondo. La gran extensión de cielo por encima de las alturas de las montañas del fondo cubre gran parte del cuadro. Se trata de un paisaje de la Suiza de Sajonia.
Personajes
El personaje del cuadro es el caminante, que porta el uniforme típico alemán de la época; no es un hombre que se dedique a subir montañas, y se ha aislado del mundo social y urbano para adentrarse en la naturaleza, la cual sin importar el paso del hombre, permanece. Es mucho más grande que él y lo reconoce.
El caminante es vuelto de espaldas y tiene la vista puesta en un paisaje, está en pie como un monumento sobre un lugar elevado y esta postura atrae al espectador al interior de la pintura.

Simbologìa


Ese cuadro tiene un contenido simbólico muy variado.
El hecho de que el viajero se encuentre de espaldas y no pueda vérsele la cara, ha sido objeto de análisis e interpretaciones. De esta forma el autor impide que la fisonomía del personaje anónimo distraiga la atención del paisaje; al mismo tiempo, el no tener rostro transmite mejor la idea de la disolución del individuo en el «todo» cósmico.
El hecho de que el viajero se encuentre en el centro de la pintura, además, indica que está en posición de dominación. Sin embargo, el llevar un bastón, quizá para facilitarle la ascensión, apunta a cierta debilidad.
El viajero se encuentra solo. Todo indica que no hay otra presencia humana. Se percibe en el individuo aislamiento y soledad.
Sobre todo, el caminante simboliza el ser humano que concibe su vida terrena (la montaña a la que corresponde la masa rocosa en primer plano) como un preludio a la vida eterna (el mar de nubes). La postura del caminante, con una pierna delante de otra, indicaría que domina la vida, mientras el paisaje parece infinito, y por esto, el abismo se vuelve más grande en la brecha que separa al humano y lo divino.
Las rocas entre la montaña en la que está el viajero y el fondo simbolizarían la fe del ser humano. Las montañas del fondo representan la vida eterna futura en el Paraíso.
El mar de nubes en sí se ha entendido también como alusión a la divinidad, estando el ser humano entre la naturaleza (la montaña del primer plano) y Dios (el mar de nubes).

Mensaje


En este cuadro se pretende transmitir el sentimiento de lo sublime, la impresión de magnificencia y sobrecogimiento que produce la naturaleza en toda su grandeza; ella se regenera, mientras el ser humano es mortal.
Su pintura metafórica invade nuestro pensamiento, por eso nos llena de incertidumbre estar frente a esta pintura, y por eso tantos nos podemos quedar admirándola durante horas. No sólo por la perfección y el realismo que la caracterizan, sino porque transmitimos todo lo que somos en ese caminante, y tal vez también esperamos alcanzar ese mundo que se difumina y del cual estamos separados por un inmenso abismo.

Cromatismo


Utiliza una gama cromática más bien fría: negro en la figura central, marrón oscuro en las rocas y el gris y el blanco de la niebla y el cielo. Los únicos colores cálidos aparecen en el primer plano. De esta manera, con colores más cálidos en primer plano y predominantemente fríos en el fondo, logra una perspectiva cromática.
Además, debido a que el primer plano es oscuro y descarnado, mientras que el fondo resulta más brillante, claro, menos incisivo, pintándose de manera más difuminada, Friedrich consigue una perspectiva aérea.

Hai bisogno di aiuto in Letteratura Spagnola?
Trova il tuo insegnante su Skuola.net | Ripetizioni
Registrati via email
Consigliato per te
Come fare una tesina: esempio di tesina di Maturità