Video appunto: En el amor y en la guerra todo está permitido

“En el amor y en la guerra todo está permitido”



Un dicho popular que se ha difundido en muchas partes del mundo es “en el amor y en la guerra todo está permitido”. Muchas veces pronunciamos estas palabras sin detenernos a reflexionar sobre su significado.

Yo también he dicho esta frase un par de veces sin pensar en lo que estaba diciendo.
Sin embargo, ahora me he dado cuenta de que no tiene ningún sentido. Si este dicho significa que para vencer al adversario o para conquistar a una persona todo es lícito, entonces no estoy de acuerdo.

En primer lugar, en caso de guerra exisisten unas reglas que deberían ser respetadas. De hecho normalmente las naciones en conflicto firman tratados que vietan la proliferación de armas nucleares, el uso de las armas de destrucción masiva y que tutelan a los civiles. Lo grave es que a muchos no les importa respetar esas normas. Durante la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, las fuerzas armadas estadounidenses bombardearon dos ciudades en Japón, o sea Hiroshima y Nagasaki, y murieron más de doscientos mil civiles. Por lo tanto hay reglas, pero la verdad es que no siempre se respetan y desafortunadamente no siempre los transgresores se castigan.

Por lo que concierne al amor, también en este caso no se puede actuar como se quiere. Aunque el sentimento es muy fuerte, una persona debe tener cuidado porque existen unos límites. Para explicar este concepto haría referencia a otro dicho: “el fin no justifica los medios”. Aunque el amor es algo bueno, hay que tener en cuenta que no está permitido hacer muchas cosas como ponernos posesivos y limitar la libertad de nuestro/a amado/a, o forzar un sentimento, obligando a otra persona a amarnos, o portarnos de manera desleal traicionando a nuestra pareja porque ya queremos a otra persona.

En conclusión, no todo es lícito porque debemos acatar unas leyes en la guerra y en el amor. Y aunque conseguimos nuestro objetivo de manera desleal debemos plantearnos la siguiente pregunta: ¿cuál es el precio de mí acción?