Video appunto: Primeros habitantes de la península ibérica

Los primeros habitantes de la península ibérica



Los primeros fueron, alrededor del año 1000 a.C, los iberos que se instalaron sobre todo en la parte meridional. 500 años después, llegaron los celtas del norte. Ellos eran un pueblo guerrero, trabajadores de hierro, y también un pueblo de profunda espiritualidad como demuestra la gaita, un instrumento musical parecido a la cornamusa que tocaban y que dejaron come herencia en la península.
Pues los celtas y los iberos se fundieron, y se volvieron en el pueblo de los celtíberos.A España llegan también las poblaciones griegas y fenicias que llegaron ahí movidos por intereses económicos. Ellos querían adquirir en la península el estaño que gracias a la aleación con el cobre permitía producir el bronce. La presencia griego fenicia en la península dejo muchas novedades, como la introducción del alfabeto, la innovación en el teñido de los tejidos y nuevas técnica en la salazón del pescado. Además introdujo también la economía monetaria que ve sustituyendo el canje. Los fenicios procedieron exactamente del actual región del Líbano, mientras que los cartagineses, que eran los fenicios de Tiro, procedieron, del actual territorio de Tune. Llegaron también los romanos que eran grandes rivales de los cartagineses. Cuando los cartagineses destruyeron la ciudad de Sagunto, los romanos que eran aliados de esta ciudad intervinieron para defenderla. Fue aquella la ocasión gracias a la cual los romanos, ocuparon el territorio ibérico.

Los romanos fueron muy importante porque contribuyeron a acercar la península, a la cultura occidental introduciendo el cristianismo, el idioma latín, y también el derecho, el corpus de las leyes romanas. La población romana enriqueció los territorios con grandes obras y construcciones, como acueductos, puertas, calzadas, arcos de triunfo, termas. Sucesivamente, el imperio romano se convirtió en una provincia suya llamada Hispania. Esta provincia se ve fragmentando porque se había hecho muy grande para mantener el control de todos los territorios que había alcanzado. Esta debilidad hizo que al principio del siglo V, penetrasen los visigodos que no realizaron una verdadera invasión, sino que se fueron introduciendo gradual y pacíficamente. Los visigodos se quedaron en el territorio de Hispania hasta que entallaron conflictos dinásticos y de sucesión entre las familias de los visigodos. En el año 1711, el rey visigodo Rodrigo, para resolver estos conflictos, pidió ayuda a un jefe musulmán Taric. Taric con su ejército penetro en la península y con el pretexto de ayudar a Rodrigo, se instalaron los musulmanes definitivamente en el territorio de Hispania, ocupando la parte meridional, que llamaron al-Ándalus. Ellos se quedaron ahí por casi 8 siglos. Con los árabes, empieza un nuevo capitulo de la historia de España porque los nuevos gobernantes no obligan a la conversión al Islam y no desplazan a las autoridades locales pero dado que con ellos se pagaban menos impuestos que con el cristianismo, la mayoría del pueblo se convierte al islam y lo que siguen fieles al cristianismo se definen como mozárabes. Comienza un periodo de convivencia pacifica entre 3 distintas religiones monoteístas: la religión musulmana (el islam), la religión cristiana (el cristianismo) y la religión judía (el judaísmo). Pero poco a poco las cosas cambiaron. Los mozárabes empiezan a fomentar el nacionalismo visigótico cristiano y a lamentar la perdida de España. La lucha política se convierte en religiosa y de ahí nace la Reconquista, una serie de batallas que tienen el objetivo de ir devolviendo las tierras a manos cristianas y de expulsar todos los moros. En el siglo X, Abderramán III, convirtió al-Andaluz en un califato independiente que tenía como capital Córdoba una ciudad que se había convertido en un centro cultural de extraordinaria importancia. Los árabes comenzaron a cultivar importantes ciencias (la medicina, la botánica, la filosofía, la astronomía y la matemática) a promulgar nuevas industrias (la industria de fabricación del papel, del vidrio), a introducir nuevos productos agrícolas(el arroz, el algodón, la cana de azúcar y el plátano) y a inventar importantes sistemas de regadío. Típicas de los árabes es también la arquitectura y arte en general. Después de la muerte del califa, el califato se desmembró en un mosaico de pequeños reinos llamados taifas. Mientras que los territorios cristianos se esfuerzan por mantenerse libre del poder árabe y a formar los primeros núcleos de resistencia, durante el califato de Abderramán III, nace el mito de Santiago y se aprovecha su faceta ‘Matamoros’, es decir que el héroe cristiano guía la guerra contra los musulmanes.