Indice

  1. Bécquer - Rimas
  2. XI
  3. XVII
  4. XXIII
  5. XXXVIII
  6. XLIX
  7. LIII

Bécquer - Rimas

Sus composiciones en verso han sido publicadas póstumamente en las Rimas, un papel primordial en la lírica española, por lo que Bécquer es considerado el primer poeta contemporáneo español. Son un total de 86 poemas divididos en cuatro grupos, según el tema.

  • I – XI: la poesía, concebida como una forma de expresión inmediata de emociones íntimas.
  • XII – XXIX: exaltación del amor.
  • XXX – LI: la desilusión y el desengaño amorosos.
  • LII – LXXXVI: la nostalgia, la soledad, la angustia de la condición humana y la muerte.

  • XI

    Tres mujeres se presentan al poeta, cada una simbolizando un tipo distinto de amor.

  • la primera es morena, pasional, desenfrenada e irresistible = pasión carnal.
  • la segunda es rubia, tierna, sensual y una buena amante = amor tierno y sereno.
  • Estos dos tipos de mujer son rechazados por el poeta. En cambio, persigue la tercera mujer, intangible, etérea, la que no le ama = amor idealizado e imposible.

  • Búsqueda del amor ideal e inalcanzable = Bécquer presenta tres figuras femeninas simbólicas: dos mujeres reales, posibles, y una tercera que encarna el ideal absoluto, el amor perfecto, que solo existe en la imaginación y es imposible de poseer. Ese ideal, aunque imposible, es más atractivo que las realidades, ya que el alma persigue lo que no puede poseer
  • Idealización de la mujer, que conduce a la incapacidad de una mujer concreta que colme sus deseos.
  • Ella no pertenece al mundo real: es etérea, irreal, pura abstracción, una figura idealizada que no puede corresponder al amor del poeta. La elige porque simboliza el amor perfecto.


    XVII

    La rima presenta un momento de exaltación emocional provocado por la mirada de la amada. Bécquer transmite cómo un instante de amor correspondido transforma por completo la percepción del mundo y del propio sentido de la vida.

  • La experiencia amorosa se eleva a una revelación espiritual: el poeta dice que cree en Dios porque la mirada de la amada es tan intensa que equivale a una revelación divina, un milagro que le hace creer en algo superior y llena su alma de felicidad.
  • La naturaleza aparece como un espejo del estado de ánimo del poeta (“La tierra y los cielos me sonríen”, “llega al fondo de mi alma el sol”). El paisaje se vuelve armonioso, simbolizando la alegría y la serenidad del poeta.

  • XXIII

    Bécquer expresa con extrema la intensidad del deseo amoroso. Presenta cada gesto de la amada (una mirada, una sonrisa) como un regalo que él estaría dispuesto a pagar con algo inmenso (“un mundo”, “un cielo”), hasta a confesar que no sabe qué daría por un beso, porque cualquier cosa sería insuficiente.

  • Amor idealizado y a la vez inalcanzable: El poeta admira profundamente a la amada, pero habla desde la distancia, sin describir una relación recíproca, sino un amor apasionado, intenso y aspiracional.

  • XXXVIII

    El poeta presenta la idea de que todo en la naturaleza tiene un destino claro y previsible (“Los suspiros (aire) vuelven al aire”, “Las lágrimas (agua) vuelven al mar”).

    Todavía, no existe una explicación para el fin del sentimiento amoroso: no sabemos adónde va, cómo desaparece ni por qué. El poema se convierte en una reflexión melancólica y filosófica sobre la pérdida amorosa y la desaparición del sentimiento.


    XLIX

    Bécquer presenta un encuentro inesperado con una mujer amada del pasado. Ella pasa junto al poeta sonriendo, lo que provoca en él un sentimiento de desconcierto y dolor y se pregunta: ¿cómo puede reír si él sigue sufriendo?

    El poeta en la primera estrofa interpreta la sonrisa de ella como indiferencia. En la segunda estrofa reconoce que él también sonríe, pero su sonrisa es solo “máscara del dolor” y realiza que posiblemente la mujer también sonríe para ocultar su propio sufrimiento.

    En conjunto, la rima encarna perfectamente el espíritu del tercer grupo de las Rimas: el del desencanto, la amargura y la tristeza tras el fracaso amoroso.

  • El amor está roto o perdido: El poeta sufre por un amor que ya no vive.
  • El poeta siente dolor: La supuesta alegría de la amada se convierte en motivo de sufrimiento.
  • Tono amargo y desencantado: lo que antes fue amor ahora es distancia y sufrimiento silencioso.

  • LIII

    Es una de las composiciones más conocidas de Bécquer. Refleja con intensidad el dolor del amor perdido. Cada estrofa presenta un elemento de la naturaleza (golondrinas, madreselvas, palabras de amor) que volverá, pero contrapuesto a algo único e irrepetible que no regresará jamás. Este contraste crea un tono profundamente nostálgico y trágico.

    El poeta expresa que, aunque la vida continúa y otras personas ocuparán su lugar junto a la amada, el amor que él sintió (intenso, verdadero, casi sagrado) es irrepetible.

    Expresa principalmente: tristeza y nostalgia por un amor perdido que no regresará y resignación y desengaño (acepta que la naturaleza y la vida continúan, pero su relación no).

    Hay una frase muy famosa de Bécquer: “Volverán las oscuras golondrinas”. Las golondrinas simbolizan la fugacidad del sentimiento amoroso, lo irrepetible del amor perdido, de aquello que, aunque la vida traiga nuevas experiencias, no volverá nunca más.

    Domande e risposte

    Hai bisogno di aiuto?
    Chiedi alla community